Una transferencia de 181.037 euros realizada por una empresa vinculada al Estado venezolano a una sociedad relacionada con Julio Martínez, señalado como presunto testaferro del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, figura entre las operaciones analizadas por investigadores policiales en España.
Según una investigación publicada por THE OBJECTIVE, el pago fue efectuado el 24 de abril de 2024 por una compañía identificada como Turboven, vinculada al sector energético venezolano. La transferencia fue descrita en informes de investigación como una operación de cobro de divisas transfronteriza y, de acuerdo con la declaración de Martínez ante la Fiscalía, correspondía a supuestos servicios de asesoramiento.
La operación ha despertado interés por la identidad de la empresa que realizó el abono, la naturaleza de los servicios contratados y la coincidencia temporal con los preparativos de las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio de 2024, en las que Zapatero participó como observador internacional.
Una transferencia que inicialmente no pudo ser identificada
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional examinó las sociedades vinculadas a Martínez en el marco de una investigación sobre el entorno empresarial del expresidente español.
Un informe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), entregado a la Audiencia Nacional en febrero de 2026, recogió movimientos financieros de Análisis Relevante y otras compañías relacionadas con el empresario.
Entre las operaciones figuraba un pago de 181.037 euros procedente de una sociedad denominada TVBM 1998 LLC, transferido desde una cuenta del banco estadounidense JPMorgan. Según la publicación, los investigadores no habían logrado identificar inicialmente a la empresa que originó los fondos.
Posteriormente, Martínez identificó ante la Fiscalía a la compañía como Turboven, una firma dedicada a la comercialización de energía generada mediante gas, con operaciones vinculadas a Venezuela y presencia fiscal en las Islas Caimán.
De acuerdo con la información publicada, la sociedad estaba bajo el control de la Corporación Eléctrica Nacional de Venezuela (Corpoelec) cuando se efectuó la transferencia.
Martínez afirmó que el pago correspondía a asesoramiento
Durante su declaración ante la Audiencia Nacional el 19 de octubre, Martínez fue interrogado sobre el origen del dinero y los servicios que supuestamente había prestado a la empresa venezolana.
El empresario aseguró que la compañía lo había contratado porque mantenía un problema con el Gobierno de Venezuela. Sin embargo, según la transcripción del interrogatorio citada por THE OBJECTIVE, no pudo detallar con claridad en qué consistió su trabajo ni precisar si Rodríguez Zapatero intervino de alguna manera.
La fiscal cuestionó la contratación de un asesor en España cuando la empresa podía recurrir a profesionales en Venezuela y pidió explicaciones sobre esa decisión.
Por tanto, aunque Martínez atribuyó el pago a labores de asesoramiento, la información publicada no permite establecer por sí sola cuáles fueron los servicios prestados ni si existió alguna participación del expresidente español.
La UDEF también examinó los movimientos de otras sociedades
Un informe policial elaborado en julio de 2026 señaló que el pago de 181.037 euros fue recibido por Nez Asesores, sociedad administrada por Martínez, y lo describió como una operación transfronteriza de cobro de divisas.
Según la publicación, esa empresa movilizó alrededor de 1,3 millones de euros entre sus cuentas. Los investigadores sospechan que algunas de las sociedades examinadas pudieron utilizar documentación presuntamente ficticia, como contratos, facturas e informes, para canalizar fondos a través de empresas sin actividad económica real.
Estas sospechas forman parte de las líneas de investigación sobre el entramado empresarial. No equivalen, por sí mismas, a una resolución judicial que determine la existencia de delitos relacionados con esta transferencia concreta.
El pago coincidió con los preparativos electorales de 2024
La fecha de la transferencia añade relevancia política al caso. El dinero fue abonado el 24 de abril de 2024, tres meses antes de las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio, en las que Nicolás Maduro fue proclamado vencedor por el Consejo Nacional Electoral.
Rodríguez Zapatero participó en el proceso como observador internacional y mantuvo un papel público en los contactos políticos relacionados con Venezuela.
Los resultados anunciados por las autoridades venezolanas fueron ampliamente cuestionados. La oposición, que respaldaba la candidatura de Edmundo González Urrutia, publicó actas que, según sus cálculos, daban la victoria al candidato opositor. El Consejo Nacional Electoral no publicó un desglose completo de resultados mesa por mesa que permitiera verificar independientemente el resultado anunciado.
La coincidencia entre la transferencia y el calendario electoral constituye un elemento temporal relevante para el análisis del caso, pero no demuestra por sí misma que el dinero estuviera relacionado con las elecciones o con la actividad política de Zapatero.
La investigación se centra en esclarecer el origen y el destino de los fondos, la naturaleza de los servicios que supuestamente justificaron el pago y las posibles relaciones entre las sociedades examinadas y el entorno empresarial del expresidente español.


