Hoy es el día internacional de la lucha contra el dengue, el principal objetivo es dar conocer cómo se puede prevenir la transmisión de esta infección.
Las actividades para controlar la transmisión deben centrarse en los mosquitos Ae. aegypti (u otros vectores, siempre que haya pruebas de que transmiten el dengue) en estadios inmaduros (huevo, larva y pupa) y en la etapa adulta en el interior de viviendas y espacios adyacentes.
El mosquito Aedes aegypti es el principal vector de los virus que causan el dengue. Los seres humanos se infectan por picaduras de hembras infectadas, que a su vez se infectan principalmente al succionar la sangre de personas infectadas.
El virus infecta el intestino medio del mosquito y luego se extiende hasta las glándulas salivales en un período de entre 8 y 12 días. Tras este período de incubación, el mosquito puede transmitir el virus a las personas al picarlas con fines exploratorios o alimentarios.
También se incluyen otros entornos donde se produce el contacto entre seres humanos y vectores, como escuelas, hospitales y centros de trabajo.
La prevención o reducción de la transmisión del virus del dengue depende por completo de que se controlen los mosquitos vectores o se interrumpa el contacto entre estos y los seres humanos. Para controlar los mosquitos vectores, como los del dengue, la OMS promueve un enfoque estratégico, conocido como control integrado de vectores.
El control integrado de vectores es un «proceso racional de toma de decisiones para optimizar el uso de recursos en el control de los vectores». Sus objetivos son la mejora de la eficacia, la rentabilidad, la congruencia ecológica y la sostenibilidad.
El dengue es una enfermedad de tipo gripal que afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero raras veces resulta mortal. En caso de dengue grave, es decisivo mantener el volumen de los líquidos corporales.
El objetivo del día es enseñar a niños, jóvenes y adultos las medidas preventivas para que esta infección no se transmita.
Estas son algunas recomendaciones por parte de la Organización Mundial de Salud:
- Reducción de las fuentes de infección en las viviendas y en la comunidad por iniciativa de sus habitantes.
- El uso de ropa que reduzca la cantidad de piel expuesta en las horas del día en que los mosquitos están más activos protege en cierta medida de las picaduras de los vectores del dengue y es una medida que se recomienda particularmente durante los brotes de la enfermedad.
- Se pueden aplicar repelentes sobre las zonas de piel expuesta o sobre la ropa. Ahora bien, deben respetarse estrictamente las instrucciones de uso del producto.
- Los mosquiteros tratados con insecticida son una buena protección para las personas que duermen durante el día (como los lactantes y las personas que han de guardar cama o que trabajan en turnos de noche).
- En espacios interiores, el uso de insecticidas domésticos en aerosol, espirales antimosquitos u otros vaporizadores de insecticida también puede reducir el número de picaduras.
- Algunos elementos del hogar, como los bastidores de tela metálica para puertas y ventanas o el aire acondicionado, pueden lograr que disminuyan las picaduras.

