Faltan pocas horas para que entre en vigencia la exigencia de una visa para ingresar a Ecuador,la tensión aumenta, así como el nerviosismo y la  desesperación cumulada entre los venezolanos que han llegado hasta el Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf), en la localidad de Aguas Verdes, en Perú.

Para evitar tramitar el visado que entra en vigor a las 00:00 del lunes 26 de agosto del 2019, muchos de los migrantes venezolanos decidieron  adelantar sus viajes hacia Perú, Chile o Argentina. Sin embargo, la falta de un visado para entrar a Perú los mantiene en la línea fronteriza.

Varios venezolanos optan por no sellar la salida de Ecuador para no quedar ‘desprotegidos’. La mañana de este domingo 25 de agosto el Cebaf lució lleno. Varias familias y amigos están ahí varios días porque no han podido completar los requisitos para entrar a Perú. Están con sus maletas, sábanas y duermen en el suelo con colchones improvisados con cobijas.

«Estamos en el limbo». Así definió Carmen Morales, oriunda de Portuguesa, a su situación y a la de sus dos hijas de 19 y 10 años. La mujer no pudo entrar a Perú porque su hija menor no tiene cédula de ciudadanía venezolana. «Adelantamos el viaje porque no queríamos tramitar la visa ecuatoriana, pero ahora no nos dejan entrar a Perú, ya sellamos la salida de Ecuador y no sabemos cuál será ahora nuestro estatus», relató.

Ella hizo la mañana de este domingo los trámites en el Cebaf Perú para que le otorguen una carta de inadmisión. Con ese documento esperaba que Ecuador le selle el ingreso al país. «No nos podemos quedar varados, nos pueden deportar», indicó entre lágrimas.

Al menos unas 500 personas permanecen en el sitio estancado. Entre ellos los esposos Angélica Fuemayor y Edizon Rangel. A ellos, en cambio, una orientadora de la Acnur les recomendó no sellar la salida de Ecuador para que no queden desamparados desde el 26 de agosto. A ellos, que tienen un bebé de 4 meses de nacido, no les permitieron el paso hacia Perú porque no tienen visado.

Cerca de 7 mil venezolanos en la frontera Colombia-Ecuador

El puente fronterizo de Rumichaca es el escenario del aumento del éxodo venezolano. Es muestra del desespero de miles de personas que intentan llegar a territorio ecuatoriano cuando quedan escasos días para poder hacerlo sin necesidad de mostrar un pasaporte y una visa humanitaria.

Contar con esos documentos se ha convertido en casi un privilegio para los nacionales de un país, sumergido en la pobreza, la corrupción y la escasez. El propio gobierno de Nicolás Maduro ha señalado que el retraso en la entrega del pasaporte se debe a la falta de material: papel moneda y lámina de policarbonato, para realizarlo.

Hasta el viernes 23 de agosto se registró el ingreso de cerca de 7.000 personas por el ducto internacional. Un aumento considerable comparado con los 1.000 y 1.500 diarios hasta el miércoles de la semana pasada. El jueves las autoridades contabilizaron alrededor de 4.000 migrantes, esto sin contar con quienes cruzan de manera irregular.

Edin Moreno, gobernador de la provincia ecuatoriana de Carchi, en el límite territorial, indicó que mantendrán un “plan de contingencia para contrarrestar los 26 puntos irregulares de ingreso».

Muchos de los que han entrado a territorio ecuatoriano en las últimas horas señalaron que tienen la intención de seguir su camino hasta llegar a Chile o Perú.

La petición de una visa humanitaria fue dispuesta por el presidente Lenín Moreno mediante un decreto ejecutivo, el pasado 25 de julio, según aseguró, con el objetivo de garantizar orden y seguridad para los ecuatorianos y los inmigrantes.

Primera Edición COL/ El  Comercio/Reuter/EFE

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo