En una verdadera “bomba de tiempo” se ha convertido la calle Los Postes Negros en el barrio Jorge Hernández de la parroquia del mismo nombre en Cabimas, debido a un derrame de petróleo que desde hace tres meses contamina y genera afecciones en toda la comunidad.
José González es un habitante de este lugar quien siente temor de lo que pueda ocurrir dentro de esta calle; «el petróleo se está filtrando por los pisos de las casas y dentro de las tuberías de las aguas servidas lo cual es un peligro latente y que de presentarse una acumulación de gas por el hidrocarburos los daños podrían ser mayores»

Esta apreciación es compartida por otros vecinos como es el caso de Maryoris Mata, quien informó que Pdvsa y Petrocabimas tienen conocimiento de este caso y la respuesta que han recibido es que no saben dónde se inicia el problema y que están vendrán luego a solucionarlo, “pasan los días, las semanas y nada que resuelven.”

Gloria Gutiérrez, es otra de las vecinas de la calle que está severamente afectada, y subrayó que ni el baño de su casa puede utilizar ni para bañarse, todo está lleno de petróleo, y al lavar, debe lanzar el agua al patio pues las fallas en el colector.


Destacó que el olor es insoportable y cuando sube la temperatura en horas de la tarde se hace más fuerte generando dolor de cabeza y hasta vómito.
Daño Ecológico en Cabimas
Para el exdiputado de la AN, Héctor Vargas, dirigente político de la parroquia Jorge Hernández, es intolerable que la empresa Petrocabimas no se aboque atender la emergencia que tienen estas familias como consecuencia de este derrame, que sin duda, es un daño ecológico y de salud pública.

Exhortó a la PetroCabimas a responder y buscar el origen del problema para poner fin a esta situación.
El petróleo está dañando las paredes de las casas y los pisos, así como los muebles y otros enseres de las familias.
Los vecinos han colocado barricadas de tierra para evitar su circulación y que ocasiones más daño en la calle la cual está totalmente intransitable.

Simoncito “Mis niños queridos”35 infantes afectados
El derrame de curdo también se desplaza hasta las cercanía del Simoncito “Mis queridos Niños” que tiene una población de 35 infantes bajo el cuidado de cuatro docentes que se han visto afectados por los malos olores a gas que emane el petróleo.


Ana Oberto, docente de este Simoncito manifestó que por esta situación son pocos los niños que están asistiendo a la institución y este problema también ha ocasionado otro, ya que ha afectado la tubería del gas doméstico por lo que no pueden preparar los alimentos de los niños.




