Antonia Mogollón, habitante de la calle Venezuela de Campo Alegre I, parroquia Germán Ríos Linares de Cabimas, denuncia junto a un grupo de vecinos el grave problema con el drenaje del sector el cual en días pasado fue sometido a un desmalezado por parte de personal de la Alcaldía, trabajo que no fue culminado.
Destacaron que el personal no realizó la recolección de la maleza y con la lluvia del pasado domingo 12 de marzo todo estos desechos más lo ya acumulados por la inconsciencia de los propios vecinos que lanzan objetos hacia el mismo impidieron el paso normal de las aguas pluviales ocasionando su desborde, así lo resaltó.
Manifiestan que esta situación viene afectando a unas 400 familias que habitan en las nueve calles que conforman este sector de la parroquia Germán Ríos Linares.
Betty Cordero, , informó sobre la situación que a diario los afecta en materia de servicios públicos, donde destaca la situación con las aguas servidas que están colapsadas en la zona afectando su calidad de vida, este agente contaminante permanece atrapado en sus hogares producto del colapso de colectores.
Destaca la vecina que se encuentra detrás de una invasión que no tienen el servicio de cloacas y todas esas aguas negras caen también en el drenaje generando un grave problema de contaminación.
Divisay Ávila es otra de las vecinas de esta comunidad, indicó que han solicitado la intervención de Ingeniería Municipal con el vacum para la limpieza de los colectores en la zona para tratar drenar el colapso que actualmente se presenta en las calle Venezuela, El Esfuerzo, Bella Vista, entre otras, donde hay varias casas con las aguas acumulados tanto afuera como adentro.
En el mes de febrero visitó la zona el alcalde de Cabimas, Nabil Maalouf les ofreció el servicio del vacum y aún se mantienen a la espera y ya comenzaron a llegar las lluvias y la situación se torna más complicada.
También requieren la culminación del alumbrado público, el poco existente ha sido colocado por los propios vecinos y se requiere de este servicio para resguardarse de la inseguridad existente en la zona.
Los habitantes de la Calle La Rosa tienen cinco años que no les llega el servicio del agua, a otras calles esporádicamente se ven beneficiadas, denunció Iris Romero.




Digifot/Miriam Zambrano

