Uruguay informó su postura sobre Venezuela: Yamandú Orsi, el nuevo presidente, no reconoce ni a Nicolás Maduro ni a Edmundo González Urrutia como jefes de Estado.
«Ni a Maduro, ni al presidente que señaló haber triunfado según las actas que mostró por internet», afirma Mario Lubetkin, nuevo ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, durante una entrevista con El Mundo, de España.
El anterior Gobierno de Luis Lacalle Pou, cabeza de una coalición de centro derecha liberal, reconocía como presidente a González Urrutia, que el pasado 4 de enero visitó Montevideo y recibió un enfático apoyo del entonces mandatario, con un encuentro que terminó en las calles de la capital uruguaya y un discurso ante exiliados venezolanos.
Orsi, líder del Frente Amplio, la izquierda uruguaya, toma otro camino, mientras su canciller se entusiasma con el rol que pueda jugar el pequeño país sudamericano de 3,4 millones de habitantes. «Si existen los acuerdos de paz de Oslo, ¿por qué no pueden existir los de Montevideo?», dice Lubetkin, que en los años 70, aún adolescente, debió huir de la dictadura uruguaya rumbo a Argentina para luego exiliarse en Italia.
¿Qué significarían esos «acuerdos de Montevideo»?
Es respetar nuestras tradiciones históricas, es actuar con la mejor tradición de Uruguay. Uruguay tiene que ser un factor que ayuda a la paz. Alguien me preguntaba si vamos a ser intermediarios en la situación de Venezuela entre Gobierno y oposición. Nadie nos pidió nada, pero, ¿por qué esa tradición de serenidad de Uruguay no se puede también transmitir en escenarios de paz?
¿Quién es hoy, para el nuevo Gobierno uruguayo, el presidente de Venezuela?
No reconocemos la situación en función de cómo se dio el proceso electoral. Eso no cambia.
Tenemos, sí, un problema: las relaciones entre Uruguay y Venezuela están a cero, las embajadas están casi cerradas. ¿Qué hacemos con los miles de uruguayos que están en Venezuela? ¿Quién los protege? Alguien me preguntó si esto significa el restablecimiento de relaciones diplomáticas y mi respuesta es no.
¿Cree entonces Uruguay que Venezuela no tiene hoy presidente?
No diría eso porque hay una realidad que controla el país. No es la situación de Somalia, donde el descontrol es total. No, hay un control preciso del manejo del Estado, de la economía. Eso no significa el reconocimiento. Nosotros no reconocemos a Maduro ni reconocemos al que señala haber triunfado en las elecciones. Es una situación ambigua, pero no somos el único país que tiene esa posición.
¿Maduro es un dictador?
Eso ya lo definió el presidente; él planteó efectivamente el concepto de dictadura y que no podemos reconocer una realidad democrática cuando el proceso electoral no estuvo a la altura de las garantías que nos puede dar un Estado democrático. No lo reconocemos, pero hay que resolver un problema objetivo que tenemos y tenemos que encontrar las fórmulas.

