Organizaciones de defensa de los migrantes en Estados Unidos denunciaron que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) habría accedido de manera ilegal a conversaciones privadas en Signal —una aplicación reconocida por su alto nivel de cifrado— pertenecientes a activistas pro-inmigrantes de la ciudad de Nueva York.
La revelación, realizada por grupos comunitarios y confirmada por abogados vinculados a los movimientos de defensa de indocumentados, ha generado preocupación sobre un posible patrón de vigilancia federal dirigido a quienes organizan protestas, distribuyen ayuda humanitaria o acompañan a familias migrantes en procesos legales.
Activistas denuncian violación a la privacidad y persecución política
De acuerdo con las organizaciones afectadas, agentes federales habrían obtenido acceso a chats grupales y conversaciones privadas mantenidas por defensores de migrantes, información que posteriormente habría sido utilizada para rastrear reuniones, identificar líderes comunitarios y anticipar movilizaciones.
Los activistas aseguran que:
- Se detectó la presencia de agentes en actividades que solo habían sido coordinadas vía Signal.
- Algunos líderes comunitarios fueron interrogados sobre conversaciones que únicamente ocurrieron en dicha plataforma.
- Los federales habrían recopilado información personal y logística sin órdenes judiciales.
Voceros de las organizaciones denunciantes califican los hechos como un acto de vigilancia encubierta, dirigido a desmovilizar grupos que se oponen a las redadas migratorias ampliadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

FBI no confirma ni desmiente las acusaciones
Consultado por periodistas, el FBI evitó emitir una confirmación sobre un presunto acceso a comunicaciones encriptadas. Sin embargo, una fuente cercana al caso aseguró que la agencia cuenta con “herramientas avanzadas de monitoreo digital” en investigaciones de seguridad nacional y crimen organizado.
Pese a ello, expertos legales advierten que el uso de estos mecanismos sobre activistas civiles violaría el derecho a la privacidad y excedería las facultades establecidas en la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA).
Organizaciones de derechos civiles, como la ACLU, pidieron una auditoría independiente para determinar si hubo abuso de poder por parte del FBI.
Signal responde: “Si alguien accedió, no fue por una brecha en la aplicación”
Por su parte, Signal señaló que no posee la capacidad técnica de acceder a los mensajes de sus usuarios debido a su protocolo de cifrado de extremo a extremo. La empresa sostiene que, si existió filtración, pudo deberse a:
- Compromiso del dispositivo de los activistas
- Malware instalado por terceros
- Vulneraciones locales y no del servidor
Aun así, expertos en ciberseguridad advierten que agencias federales podrían emplear herramientas forenses avanzadas para extraer datos directamente de los dispositivos móviles bajo ciertas circunstancias.
Contexto: redadas migratorias y aumento de la tensión social en Nueva York
Las acusaciones surgen en un momento de alta tensión para la comunidad migrante en Estados Unidos. Desde octubre, el gobierno federal anunció nuevas operaciones contra indocumentados en grandes ciudades, incluido Nueva York.
Tom Homan, “zar de la frontera”, indicó que se priorizarán detenciones de personas con órdenes de deportación, lo que ha provocado que activistas intensifiquen campañas de protección comunitaria y acompañamiento legal.
Este aumento en la movilización social podría haber motivado un mayor interés de las autoridades federales en monitorear a quienes coordinan esfuerzos de resistencia civil.
Organizaciones exigen una investigación del Congreso
Grupos pro-inmigrantes y representantes locales están solicitando al Congreso la apertura de una investigación formal para determinar:
- Si agentes del FBI actuaron sin autorización judicial
- Si se vulneraron derechos constitucionales
- Qué mecanismos tecnológicos fueron empleados
- Si existe un patrón nacional de persecución política
“Esto no solo afecta a los activistas. Afecta a toda la comunidad migrante que confía en estos grupos para protegerse”, señaló una portavoz del colectivo “NYC Inmigrant Justice”.
Preocupación en la comunidad venezolana y latinoamericana
La comunidad venezolana en Nueva York —una de las más activas en la defensa de migrantes— expresó alarma por las denuncias. Muchos de sus miembros dependen de redes organizadas en Signal para coordinar apoyo, asesorías legales y alertas sobre redadas.
Activistas advierten que el presunto espionaje podría tener un efecto intimidante, buscando frenar la organización comunitaria.
¿Qué viene ahora?
Se prevé que en los próximos días las organizaciones presenten acciones legales en cortes federales. También se esperan pronunciamientos de congresistas tanto demócratas como republicanos, en medio de un clima político nacional crecientemente polarizado.
Mientras tanto, abogados recomiendan a los activistas:
- Actualizar dispositivos
- Utilizar autenticación reforzada
- Evitar almacenar información sensible en teléfonos
- Emplear canales redundantes para coordinación
El caso podría convertirse en uno de los escándalos de vigilancia digital más relevantes del año, especialmente por involucrar a comunidades migrantes que ya se encuentran en situación de vulnerabilidad.

