Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) mantienen abiertas las investigaciones sobre la muerte de Gabriel Arturo Navarro Cordero, de 22 años, ocurrida durante la madrugada del pasado 26 de mayo en la urbanización Beverly Hills, vía El Cercado, parroquia Santa Rosa del municipio Iribarren, en Barquisimeto, estado Lara.
De acuerdo con los reportes preliminares, el hecho se registró alrededor de las 3:30 de la madrugada en el apartamento 04, ubicado en el segundo piso de un edificio residencial donde se desarrollaba una reunión social.
Testigos señalaron que, minutos antes de su fallecimiento, Navarro —quien trabajaba como mecánico— compartía con los asistentes en aparente normalidad, consciente, animado y completamente vestido.
Sin embargo, horas después su cuerpo fue hallado desnudo en la planta baja del inmueble, una circunstancia que ha generado numerosas interrogantes entre sus familiares y allegados.
Aunque inicialmente se manejó la hipótesis de una presunta caída desde altura compatible con un posible suicidio, los familiares del joven rechazan categóricamente esa versión y sostienen que existen elementos que apuntan a un posible homicidio.
La madre de Gabriel Arturo Navarro denunció ante las autoridades que su hijo habría sido víctima de un crimen y exigió una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido.
Asimismo, familiares y representantes legales hicieron un llamado al Ministerio Público, al Fiscal Superior del estado Lara y a las autoridades del Cicpc para que el caso sea abordado bajo la hipótesis de homicidio y no sea descartado como un accidente o una decisión voluntaria sin que se agoten todas las diligencias correspondientes.
Abogados aseguran que existen elementos que contradicen la hipótesis inicial
Según información publicada por el medio Soy Larense, la defensa de la familia sostiene que existen evidencias criminalísticas que cuestionan la versión de una caída voluntaria.
Entre los elementos señalados destacan fotografías planimétricas y registros cenitales del lugar del hecho, los cuales —según los abogados— muestran que el cuerpo no quedó en la vertical de la fachada del edificio, como podría esperarse en una caída accidental o por pérdida de equilibrio.
Los representantes legales argumentan que la distancia entre el punto de impacto y la estructura podría sugerir la intervención de una fuerza horizontal adicional, una circunstancia que deberá ser determinada por las experticias técnicas correspondientes.
Además, mencionan la existencia de registros audiovisuales previos al hecho en los que se observa al joven vestido y participando normalmente en la reunión social.
La familia también cuestiona las explicaciones que han surgido sobre las circunstancias en las que Gabriel apareció sin ropa, calificándolas como especulaciones sin respaldo en las investigaciones oficiales.
Exigen celeridad en las investigaciones
Los allegados de la víctima insisten en que las autoridades profundicen las averiguaciones para determinar con precisión qué ocurrió durante las horas previas a la muerte del joven.
Mientras avanzan las experticias forenses y las entrevistas a testigos, los familiares reiteran su petición de que el caso sea esclarecido con rigor técnico y transparencia, con el objetivo de establecer las verdaderas circunstancias que rodearon la muerte de Gabriel Arturo Navarro Cordero.

