Carmen Navas, una mujer recordada por su fuerza inquebrantable y su espíritu de lucha, falleció este 17 de mayo, era la madre de Víctor Quero, el preso político cuyo caso conmocionó al país tras confirmarse su deceso en custodia del Estado, un hecho que la llevó a convertirse en una voz de exigencia y dolor.
El Estado venezolano tardó 16 meses en confirmarle a Carmen Navas el paradero de su hijo, desaparecido desde que fue detenido el 1 de enero de 2025 en Caracas —con una caja de bombones para su madre— y que acabó en la cárcel del Rodeo, donde enfermó y finalmente falleció en un hospital.
Tras el reconocimiento oficial de la muerte el 8 de mayo, en menos de 24 horas, las autoridades han exhumado el cuerpo de Víctor Hugo Quero Navas, de 51 años, enterrado el pasado julio en una tumba compartida de un cementerio en las afueras de Caracas. Sin que nadie avisara a su madre, el cuerpo fue sepultado con una lápida de papel y una fecha de muerte distinta a la informada oficialmente.
La madre, de 82 años, reconoció el cuerpo de su hijo durante la exhumación realizada por la policía judicial venezolana. A Quero le realizaron la autopsia, un procedimiento que duró hasta casi el final de la tarde, como parte de la investigación que ordenó abrir el Ministerio Público el jueves. Los restos se los llevó Navas para darles sepultura en otro camposanto.

