Este 21 de octubre de 2024, el expresidente peruano Alejando Toledo fue sentenciado a 20 años y seis meses de prisión por corrupción.
La justicia peruana condenó el lunes al expresidente Alejandro Toledo a 20 años y seis meses de cárcel por aceptar sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de adjudicarle una millonaria obra de infraestructura.
El tribunal a cargo del proceso lo sentenció, además, con tres años de inhabilitación para ejercer cargo público, tal como lo había solicitado la fiscalía.
Toledo es el segundo exmandatario peruano condenado por corrupción, luego de que el recientemente fallecido Alberto Fujimori (1990-2000) recibiera en 2009 tres sentencias por ese delito, aparte de otra como autor mediato de 25 asesinatos.
Toledo fue el primer mandatario mestizo de Perú con acusados rasgos indígenas y economista de profesión con ideas liberales, y estiman que preservó la constitucionalidad de las instituciones democráticas tras la década autoritaria del fujimorismo, de la que había sido el más enérgico denunciante, lanzó iniciativas concertadoras, saneó las cuentas públicas e impulsó un crecimiento fuerte ligado a la expansión comercial que tuvo como grandes estrategias los acuerdos de libre cambio con Estados Unidos y el MERCOSUR.
Pero, la nueva riqueza no se tradujo en una reducción tangible del paro, la pobreza y las desigualdades sociales.

