El Gobierno del presidente Donald Trump ha detenido desde su investidura el 20 enero a 113.000 inmigrantes y expulsado de EE UU a 100.000 de ellos bajo su promesa de deportaciones masivas, de acuerdo a una fuente del Departamento de Seguridad Nacional al diario New York Post.
Se desconoce cuántos detenidos tienen expediente criminal o su procedencia, pero según la fuente, la mayoría han sido enviados a México. En los primeros 50 días de presidencia fueron arrestados 32.000 inmigrantes, agrega.
El Gobierno de EE UU lleva a cabo una intensa ola de arrestos y expulsiones de inmigrantes, de los que una parte están siendo enviados a una megacárcel en El Salvador, para cumplir su promesa de campaña de deportar indocumentados y miembros de pandillas, aún desobedeciendo las órdenes judiciales de parar las expulsiones.
El mandatario ha recurrido a un antigua ley que le permite expulsar de inmediato a «enemigos extranjeros» y la está usando contra venezolanos, acusándoles de ser miembros del “Tren de Aragua” (TDA) sin presentar evidencia, recalca la agencia EFE.

