Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, anunció este viernes, 28 de julio, que Estados Unidos aceptará las solicitudes de asilo de ciudadanos cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos que se encuentren actualmente en México.
México instalará un lugar en el sur del país donde se procesarán solicitudes de refugio y de empleo de migrantes que ya están en el país y podrá referenciar a Estados Unidos casos de personas de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua que cumplan ciertos requisitos para su eventual reubicación como refugiados, anunciaron los gobiernos de ambos países.
En cuanto a la solicitud de asilo, hay una condición clave.
Hasta ahora, el gobierno estadounidense ya impulsa un programa para los ciudadanos de esas cuatro nacionalidades, se trata del parole humanitario que beneficia mensualmente a 30.000 personas.
El plan les otorga un permiso de trabajo válido por dos años, siempre y cuando tuvieran un patrocinador en Estados Unidos.
Los pronunciamientos de las autoridades carecen de detalles sobre dónde o cómo funcionará el nuevo espacio y tampoco se sabe a cuántos migrantes podría beneficiar o si Estados Unidos podría aumentar los cupos que ya tiene establecidos.
Sin embargo, ambos gobiernos consideran que la decisión es un avance en el objetivo de lograr una migración ordenada, fruto de los encuentros de esta semana entre el presidente Andrés Manuel López Obrador, y enviados del equipo de seguridad de la Casa Blanca.
Sin embargo, una nueva condición ha sido agregada para solicitantes de asilo de esos cuatro países: La medida establece que no deben haber cruzado la frontera de Estados Unidos, México o Panamá a partir de principios de enero de ese mismo año. Pero aún no hay nada claro en cuanto a esta norma.
Jake Sullivan expresó el compromiso de Estados Unidos de aceptar referencias de reasentamiento de refugiados de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela que se encuentren actualmente en territorio mexicano.
Este anuncio se hizo tras una serie de reuniones entre una delegación estadounidense y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la semana.
En los últimos meses, Washington ha impulsado diversas «vías legales» para controlar la llegada masiva de migrantes a su frontera con México.
Esto fue llevado a cabo como respuesta a la suspensión, el pasado 12 de mayo, de una norma sanitaria que permitía bloquear a aquellos que llegaran sin la documentación necesaria para ingresar al país.
Se precisó que se beneficiarán de él sobre todo los cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos que se quedaron en México después del 12 de mayo.
Diario Las Américas

