Luego de un intenso rastreo y búsqueda, en horas de la mañana de este martes, 29 de octubre, fue hallado el cadáver de uno de los dos adolescentes que se ahogaron en el río Santo Domingo, a la altura del barrio Altamira, en hecho registrado la tarde del pasado domingo.
Según informaron fuentes policiales, el cuerpo pertenece al del adolescente Pedro Jiménez Morillo, estudiante de 17 años de edad, quien residía con sus padres en el sector C de la urbanización Llano Alto, en la parte baja de la ciudad capital.
La fuente refirió que el hallazgo lo realizaron los rescatistas de Protección Civil a la altura de Punta Gorda, por lo que el cuerpo fue arrastrado a lo largo de varios metros. Se encontraba entre ramas.
Familiares del chico fueron informados en torno al hecho y de inmediato se trasladaron al lugar del hallazgo, donde funcionarios de la Policía Científica, Delegación Municipal Barinas, se encargaron de su traslado a la medicatura forense del cementerio municipal, donde se le practicará la necropsia de ley.
Mientras, la comisión de rescatistas de Protección Civil- Barinas continúan las labores de búsqueda y rastreo en el río Santo Domingo a fin de dar con el cuerpo del jovencito Carlos Pérez Vásquez, de 16 años de edad, residente del sector B de la urbanización Llano Alto, quien acompañaba al ahora fallecido cuando de repente ambos desaparecieron.
Como se recordará, Jiménez y Pérez se bañaban junto con otros amiguitos en el referido caudal, a la altura del barrio Altamira, cuando de pronto desaparecieron ante el asombro de sus acompañantes, lo que generó angustia y pánico entre todos.
Pasaron las horas , hasta que se profundizó la búsqueda de ambos cuerpos, hasta que finalmente este martes los rescatistas dieron con el cuerpo del chico de 17 años y ahora tratan de dar con el paradero de Pérez, estudiante de 16 años.
La muerte de los dos chicos por inmersión ha generado bastante dolor y conmoción entre los vecinos de la urbanización Llano Alto, donde ambos eran muy queridos y conocidos.
Además de ser estudiantes del contiguo liceo Libertador, Pérez y Jiménez eran destacados deportistas aficionados e integrantes de familias muy apreciadas en esa comunidad.

