En la calle El Muelle en las inmediaciones de la Plaza Bolívar de Cabimas en pleno casco central se ubica lo que por muchos años fue el primer hotel de la ciudad «El Carmen» o mejor conocido como «El tablero», infraestructura que se hace unos 20 días comenzó a desplomarse, sin que ningún organismo muestre interés por su recuperación.
Es de recordar que esta edificación con aproximadamente 120 años de construcción forma parte del catalogo de Patrimonios de la Ciudad, de acuerdo al registro del Instituto de Patrimonio Cultural de Venezuela (IPC).
El Hotel El Carmen o «El Tablero» es edificio de dos plantas con ventanas y escaleras de madera con techo de zinc. La puerta del piso principal es de barandas de hierro de tipo protección, posee un balcón con vista a la plaza Bolívar, la cual se ha ido desplomando.


La dueña original de esta obra que forma parte del registro arquitectónico de Cabimas fue Carmen Cuetto y en el funcionó el primer hotel de lujo de Cabimas, además de ser una fiel representación de las viviendas de dos plantas que existieron a inicios de la explotación petrolera.
Blem Urribarri, historiador y compositor gaitero cabimense, manifestó el dolor de observar como esta obra histórica de la ciudad se ha quedado en el olvido sin que ningún organismo municipal, regional ni nacional mostrara interés en su recuperación.


Recordó que en este emblemático lugar hizo una parada el cantante argentino Carlos Gardel, durante una presentación en Cabimas y llegó a este lugar a «refrescarse».
Igualmente fue visitado por artistas de la talla del cubano Kiko Mendive,Hugo Del Carril, y otros artistas del teatro y bailes que visitaban a Cabimas la «Petrolandia» de los años 30 y 40.
Manifestó que de manera personal le propuso al exalcalde Félix Bracho, rescatar ese inmueble y convertirlo en el Museo de la Gaita de Cabimas donde se incluía Café Concert, con sillas y mesas para el disfrute de músicos poetas y bohemios de la ciudad para sus tertulias cotidianas.
«Hoy vemos como el desarraigo e indolencia ha pasado factura y esta infraestructura se cae a pedazos dejando atrás su valor histórico y patrimonial», dijo Blem Urribarri.
Por su parte José Molina, vecino de este hotel en ruinas, manifestó que actualmente su propietaria se encuentra en Maracaibo y en reiteradas oportunidades ha manifestado su deseo ante los entes competentes de ceder este espacio y que le sea otorgada una vivienda para pasar sus últimos años de vida en completa paz.}

Destacó que el Cuerpo de Bomberos tuvo conocimiento del desplome ocurrido hace unos 20 días, específicamente en el mes de febrero y el mismo representa un verdadero peligro.




