La Inteligencia iraní anunció este lunes que detuvo a 17 iraníes que fueron acusados de trabajar como espías para la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y que algunos de ellos han sido ya condenados a muerte.
Los 17 iraníes fueron arrestados entre marzo de 2018 y marzo de 2019 en el marco del desmantelamiento de esta «red de espías» de la CIA. Una operación que fue anunciada por Teherán el 18 de junio de este año.
«Los que traicionaron deliberadamente a su país fueron entregados a la justicia. Algunos fueron condenados a muerte y otros a largas penas de prisión«, declaró a la prensa el jefe del contraespionaje iraní, cuya identidad no fue revelada. El agente indicó que los sentenciados a la pena capital, de los que no ofreció una cifra exacta, fueron encontrados culpables de «corrupción en la tierra», un cargo que la jurisprudencia islámica castiga generalmente con la horca.
Los sospechosos trabajaban «en sectores sensibles» o en actividades privadas ligadas a estos sectores, dijo sin dar precisiones. Además, actuaban independientemente los unos de los otros.

