La espera más larga del baloncesto neoyorquino ha terminado. El propietario de la franquicia, James Dolan, ni siquiera esperó el protocolo: tomó el trofeo de 30 libras chapado en oro y lo levantó al cielo del Madison Square Garden con un grito de desahogo: “¡Oye, Nueva York! ¡Perdón por haber tardado tanto! ¡Pero aquí estamos!”.
Los Knicks de Nueva York son los campeones de la NBA de la temporada 2025-26 tras liquidar a los Spurs de San Antonio en solo cinco partidos, conquistando su primer título desde 1973.
El fin de la sequía en la Gran Manzana
Este campeonato devuelve la gloria máxima a una ciudad hambrienta de títulos en los cuatro grandes deportes de Estados Unidos (MLB, NFL, NHL y NBA), rompiendo una racha de 14 años sin trofeos desde el Super Bowl de los Giants en 2012.
Para dimensionar el peso que se quita la ciudad, basta ver a sus otros gigantes:
- Yankees: Sin Serie Mundial desde 2009.
- Rangers (NHL): Último título en 1994.
- Mets: Sequía desde 1986.
- Islanders (NHL): Desde 1983.
- Jets (NFL): No ganan desde 1969.
Nota de mérito: Aunque el New York Liberty (WNBA, 2024) y el NYCFC (MLS, 2021) tocaron la gloria recientemente, el regreso de los Knicks al trono representa el despertar del equipo que corre por las venas de generaciones de neoyorquinos.
Una campaña de tintes heroicos
El camino al título dejó momentos memorables. Durante los Playoffs, los Knicks llegaron a hilar 13 victorias consecutivas y protagonizaron una remontada histórica de 29 puntos en el Juego 4 de las Finales. «Nunca había visto algo así, fue increíble», admitió el comisionado de la NBA, Adam Silver.
Con esta corona, la franquicia sumó el tercer campeonato de su historia (tras los de 1970 y 1973), ingresando al selecto club de equipos con al menos tres anillos junto a Filadelfia, Detroit y Miami.
El fin de los fantasmas del pasado
Para llegar aquí tuvieron que pasar 24 entrenadores y más de 400 jugadores desde 1973. Superestrellas de la talla de Patrick Ewing, Allan Houston, Bernard King y Carmelo Anthony se marcharon con las manos vacías.
La victoria también sirvió como la revancha perfecta de las Finales de 1999, cuando los mismos Spurs amargaron el milagro neoyorquino. «No lo logramos en el 94 ni en el 99… siempre digo que la tercera es la vencida», recordó aliviado la leyenda John Starks. Esta vez, tras 27 años sin pisar unas Finales, el guion se invirtió y Nueva York celebró en cinco juegos.
De las cenizas a la gloria: El factor Brunson y Mike Brown
El giro de tuerca de esta franquicia es espectacular. En el tramo de 25 años que cerró en la temporada 2021-22, los Knicks tuvieron el peor récord de toda la NBA. Sin embargo, la historia cambió radicalmente en los últimos cuatro años a partir de la llegada de Jalen Brunson. Desde entonces, registran el quinto mejor récord de la liga.
El arquitecto en la duela fue el entrenador Mike Brown, quien tocó el cielo en su primera temporada con el equipo:
«Hay franquicias icónicas por su historia, su ciudad y su estadio; Nueva York lo tiene todo. Me siento afortunado de traer esta alegría a la organización».
Un mundo totalmente diferente al de 1973
Cuando los Knicks se coronaron por última vez en 1973, la NBA era un universo irreconocible:
- Había solo 17 equipos (frente a los 30 actuales).
- No existía la línea de 3 puntos ni los contratos televisivos multimillonarios.
- El salario más alto de la liga era de $380,000 dólares (unos $2.9 millones actuales).
- El equipo regresó de California en un vuelo comercial y el aeropuerto JFK coordinó un operativo esperando a «cientos» de fanáticos.
Hoy, en 2026, las calles de Nueva York se desbordan por millones. Próximamente, el techo del mítico Madison Square Garden bajará los banderines de conciertos de Harry Styles o Elton John para hacerle espacio a un nuevo estandarte definitivo: «Knicks – Campeones del Mundo 2025-26».

