En Caracas, un niño no fue aceptado en un colegio por tener un cuadro de diabetes Tipo 1; razón que ha causado alarma entre los defensores de los derechos de los menores y de quienes padecen esta enfermedad.
Según reseña el portal Tal Cual el pasado jueves 9 de noviembre un niño de cuatro años de edad fue «retirado» del Instituto Escuela, en Caracas, por tener diabetes tipo 1, según denuncian sus familiares, organizaciones civiles y médicas.
La madre del niño relató a TalCual que el colegio la citó dos días antes para abordar la situación de salud del menor.
Las autoridades del plantel estaban al tanto de que tenía diabetes tipo 1 y eso no fue un impedimento para inscribirlo.
Incluso, realizó charlas y capacitaciones a los docentes para que supieran cómo medir la glicemia de su hijo, qué hacer en caso de hipoglucemia (bajas de azúcar), cuáles son los valores normales, entre otras indicaciones.
Las personas con diabetes tipo 1 viven con una condición autoinmune y crónica en la que el páncreas no produce insulina por lo que no pueden regular los niveles de azúcar en sangre. Por eso, deben inyectarse insulina con las comidas y monitorear constantemente los niveles de azúcar en sangre.
Después de más de un mes de haber iniciado clases, la mujer fue citada por el colegio para tratar la situación de salud de su hijo. Un encuentro que calificó como «hostil».
«Me dijeron que estaban preocupados por las hipoglucemias de mi hijo y que ellos sienten que recae una responsabilidad muy grande sobre el colegio. Lo que dijo la directora es que esta situación podía hacer que ella fuese presa y ella no quería ir presa», relató la madre, quien solicitó reservar su identidad.
Los directivos del plantel le dijeron que su hijo debía tener un enfermero o asistente de salud que lo cuidara durante la jornada escolar, de lo contrario el niño tendría «la entrada prohibida al colegio». La mamá ofreció ser quien cuide a su hijo durante la jornada escolar, ya que ella es la encargada de atender la condición de su hijo a diario. Sin embargo, esta opción también fue negada por el plantel.
Luego de eso, la mujer, después de haber pasado el estado de shock, decidió escribirles un correo planteando posibles soluciones en beneficio del menor y recordando al colegio que no podían vulnerar su derecho al estudio.
Se ofreció a instalarle un equipo de monitoreo continuo para evitar las mediciones de glicemia durante la jornada escolar, revisar el esquema de tratamiento con su médico tratante e incluso que el niño comiera en casa para evitar que se inyecte en el colegio. Ninguna de estas opciones fue tomada en cuenta.
Ante una nueva citación del Instituto Escuela, decidió ir con un abogado. El colegio le presentó la planilla de retiro de su hijo.
Tras otra conversación hostil, la madre firmó la planilla de retiro y en el asunto escribió: «El colegio ha decidido negociar la salida del colegio de mi representado admitiendo su incapacidad para atender las necesidades de mi hijo debido a su condición de diabetes». Luego de eso, le hicieron el reembolso de lo que pagó por concepto de inscripción, mensualidad, uniforme y útiles.
«Sí, hay que tener cuidado pero, realmente los niños con diabetes pueden hacer de todo. Lo único que no puede hacer mi hijo es producir insulina, de resto puede hacer todo. Hay atletas que son insulinodependientes, artistas, entre otros. Fue sorpresivo para nosotros porque pensábamos que le habíamos conseguido el lugar ideal (colegio) pero no fue así», dijo la madre.
La mujer llora al recordar que le tuvo que decir una mentira a su hijo para explicarle la razón por la que ya no irá más a ese colegio, donde estudió desde el 18 de septiembre hasta el 7 de noviembre. «Le dije que el colegio tenía problemas, que se había roto un tubo y había agua por todos lados. ¿Cómo le digo a mi hijo que no lo quieren ahí por tener diabetes?», se preguntó.
En este momento, la familia se encuentra en búsqueda de un nuevo colegio después del inicio del año escolar. Antes de llegar al Instituto Escuela, los padres habían recorrido al menos 10 colegios buscando cupo para su hijo, pero en todos fue negado ya que había preocupación por la condición de diabetes del menor. Ahora deben iniciar este proceso nuevamente.
TalCual conversó con las autoridades del Instituto Escuela, que informaron que no habrá un pronunciamiento formal ni emitirán declaraciones para «proteger al niño».
Sin embargo, una representante del instituto dijo a este medio, de manera extraoficial, que el niño estaba presentando hipoglicemias con frecuencia y la enfermera disponible no se daba abasto para atender de manera «exclusiva» a un niño.
Por eso solicitaron que tuviese un asistente de salud de manera constante.
«Todos estaban con los nervios de punta», dijo la representante, quien insistió en que el colegio no tuvo problemas en admitir al niño para el nuevo año escolar ya que tienen otros estudiantes con esta enfermedad.
Martha Palma Troconis, periodista y directora de Guerreros Azules, una asociación civil que ofrece apoyo a familias de niños con diabetes, explica a TalCual que este caso constituye un acto de discriminación y que, además, no es aislado.
A raíz de la difusión de este caso, Guerreros Azules ha sabido de otros testimonios en los que las familias alegan haber sufrido discriminación por parte de los colegios, debido a la condición de salud de su hijo o hija. La asociación planea tomar acciones legales, de la mano de Cecodap, para que desde el Estado se sancionen las acciones discriminatorias.

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