Un hombre murió este domingo luego de asesinar a por lo menos catorce personas en la provincia de Nueva Escocia, una comunidad rural en el este de Canadá.
Las autoridades locales informaron que entre las víctimas mortales del tiroteo se encuentra la oficial Heidi Stevenson, quien pertenecía a esa institución desde hacía 23 años. Un segundo agente, cuya identidad no ha sido revelada, fue herido y se recupera en un hospital.
El superintendente de la Policía Montada en la provincia de Nueva Escocia, Chris Leather, explicó durante una rueda de prensa que el tiroteo inició en la noche del sábado en la localidad de Portapique, a unos 1.250 kilómetros al noreste de Toronto.
Numerosos cuerpos fueron hallados frente y dentro de una casa, a donde la policía acudió tras obtener señales de disparos.
Los agentes que respondieron a la llamada encontraron una «escena caótica» con «numerosas víctimas», pero no al autor de los disparos.
El presunto autor del tiroteo, que fue identificado como Gabriel Wortman, de 51 años, huyó ante la llegada de los uniformados, lo que desencadenó una amplia búsqueda de unas 12 horas en toda la provincia para hallarlo.
Durante toda la noche del sábado y la mañana del domingo, la Policía persiguió a Wortman, mientras diversos testigos reportaban incendios en instalaciones y vehículos.
Las autoridades solicitaron a los habitantes de la zona que se mantuviesen encerrados en sus viviendas por la presencia de un «tirador», aunque sin informar que había causado múltiples víctimas mortales.

