Hoy 14 de diciembre se cumplen 101 años del chorro de petróleo que dio a conocer a un humilde pueblo de un país sudamericano, ubicado en el estado Zulia de Venezuela, que con asombro su nombre como es Cabimas se escucharía en todo el mundo, por la magnitud de este hecho donde se emanaban más de 100 mil barriles de petróleo.
Una vez más es imposible olvidar la palabras del libro “El Chorro: Gracia o Maldición , escrito por el periodista Jesús Prieto Soto, que vienen a la memoria de los nacidos en esta ciudad que a 101 de este episodio histórico que cambio la vida económica de Venezuela y atrajo la mirada de grandes inversionistas internacionales, Cabimas sigue esperando por esas bonanzas para que de una vez por todas sea una verdadera ciudad moderna y a la altura de todo lo que de su suelo se han extraído.
La trascendencia de este hecho que se registro el 14 de diciembre de 1922, produjo un gran impacto de atracción y avaricia a nivel mundial por parte de muchas petroleras, tanto que más de 70 empresas internacionales, solicitaron concesiones, pero solo quedaron únicamente tres, entre las cuales estaban la VOC, La Lago, y la Gulf Oil Company, llamada después Mene Grande Oil Company.

La historia reseña que eran las 4.30 minutos de la madrugada del 14 de diciembre de 1922 y la tranquilidad reinaba en el caserío La Rosa del pueblo de Cabimas en el estado Zulia, cuando de repente un estruendo sacude la faz de la tierra y desde lo más profundo emergen piedras y detrás de ella una erupción similar a la de un volcán, de donde salía el mineral de hidrocarburos que cambiaría por completo a esta aldea con la llegada del “Oro Negro” para dar paso a la Cabimas Petrolera con el pozo “El Barroso II”.
El Barroso II también llamado pozo R 4, abrió paso a la industrialización y fue allí cuando arrancó el ciclo de producción del rubro que más se exporta en Venezuela. La lluvia negra que cayó en 1922 develó un potencial petrolífero, confirmando un subsuelo rico, que afloró 100 mil barriles por día de los nueve que estuvo.
Anteriormente este país sudamericano sostenía su economía vendiendo café y cacao, tres años después del florecimiento del petróleo, se dijo adiós a la explotación marrón, siendo desplazado por otro producto más oscuro y poderoso que él.
El tesoros más preciado de Venezuela
El petróleo pasó a ser el tesoro más valioso de Venezuela y su actividad cambió al país, promoviendo el crecimiento económico aunque en gran medida ha sido desperdiciado el gran potencial de riqueza. Los derrames y las consecuencias ocasionadas en el lago también constituyeron una de las primeras manifestaciones concretas de lo que significó la instalación en el Zulia de la explotación petrolera a escala comercial.
Con la llegada de trasnacionales fueron instalándose y levantando estructuras vistosas y distintas a las existentes en esa zona, se hicieron carreteras, avenidas y calles, con nomenclaturas de letras, constituyéndose las actuales H, la J, Y la K, en algunas avenidas de Cabimas.
De una población estimada para 1917 de 5.000 almas, Cabimas pasa a tener 25.000 habitantes en 1926, conformados por oleadas sucesivas de obreros y campesinos que buscaban empleo dentro de la actividad petrolera.
La trascendencia de este hecho produjo un gran impacto de atracción y avaricia a nivel mundial por parte de muchas petroleras, tanto que más de 70 empresas internacionales, solicitaron concesiones, pero solo quedaron únicamente tres, entre las cuales estaban la VOC, La Lago, y la Gulf Oil Company, llamada después Mene Grande Oil Company.
El Reventón dio inicio al potencial petrolero de Venezuela, dando paso a la explotación comercial del campo “La Rosa”, el mismo tiene una profundidad de 500 metros, iniciando exitosamente la producción con 264 barriles diarios de petróleo.




