Tras meses de negociaciones posteriores a la incursión militar en Caracas, Washington y el gobierno de Venezuela formalizaron un pacto sin precedentes: Estados Unidos tomará el control de más del 21% de las reservas petroleras venezolanas mediante la explotación de 17 campos estratégicos y una inversión superior a los 100.000 millones de dólares.
Las claves del «mayor acuerdo petrolero de la historia»
- Volumen sin precedentes: El traspaso contempla 65.000 millones de barriles de crudo —de un total de 303.806 millones de reservas probadas en el país sudamericano—. Esto permitirá a EE. UU. más que duplicar sus reservas nacionales.
- Impacto fiscal y de consumo: Caracas proyecta ingresos por 209.000 millones de dólares en tributos. Por su parte, Donald Trump aseguró que el plan no costará un solo dólar al contribuyente estadounidense y bajará los precios de la gasolina en un contexto presionado por el conflicto con Irán.
- Empresas involucradas: Gigantes energéticos como Chevron, BP, Eni, Repsol, Shell y Maurel & Prom lideran la lista de operadoras autorizadas por el Departamento del Tesoro.
Del discurso de la captura a la apertura total
El anuncio materializa la hoja de ruta trazada por la Casa Blanca desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, cuando Trump anticipó la entrada de grandes petroleras para restaurar la deteriorada infraestructura del país.
Para viabilizar el proyecto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, impulsó en enero una reforma sustancial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos. La medida desmanteló el monopolio estatal instaurado por Hugo Chávez en 2007 y flexibilizó el marco regulatorio para el capital privado.
El desafío técnico del crudo superpesado
La mayor parte de los recursos proviene de la Faja Petrolífera del Orinoco (55.000 km²), considerada la concentración de hidrocarburos más grande del planeta. No obstante, los analistas coinciden en que la rentabilidad del pacto se verá a largo plazo: extraer y refinar este petróleo requiere tecnología compleja de procesamiento e inversiones masivas de capital para reconstruir la red del país.
La Faja Petrolífera del Orinoco, una zona que abarca más de 55.000 kilómetros cuadrados y está ubicada al sur de los estados de Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro (este), contiene el 87 % de las reservas venezolanas, lo que la convierte en «la mayor reserva de crudo en el mundo», con capacidad para satisfacer la demanda energética global durante tres siglos, según Pdvsa.
Esta zona fue descubierta en 1936 y nacionalizada en 2007 por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez (1999-2013).

