Estados Unidos, junto a aliados internacionales, completó la extracción del uranio altamente enriquecido que permanecía en Venezuela desde hace décadas, en una operación que Washington calificó como un “éxito rotundo” por eliminar un potencial riesgo de proliferación nuclear en Sudamérica.
La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), adscrita al Departamento de Energía de Estados Unidos, confirmó el retiro de 13,5 kilogramos de uranio enriquecido por encima del 20 %, material que se encontraba almacenado en el reactor experimental RV-1 del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
El operativo incluyó el traslado terrestre del material desde las instalaciones del IVIC hasta Puerto Cabello, donde posteriormente fue embarcado bajo un esquema especial de seguridad con apoyo del Reino Unido. Finalmente, el cargamento llegó a territorio estadounidense a comienzos de mayo y fue enviado al complejo nuclear de Savannah River para su procesamiento técnico.
¿Por qué Venezuela tenía uranio enriquecido?
El material nuclear formaba parte del antiguo reactor experimental RV-1, instalado en Venezuela para investigaciones científicas y energéticas durante el siglo pasado. El reactor dejó de operar en 1991 y fue clausurado definitivamente en 1997 en coordinación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Desde entonces, parte del combustible nuclear permaneció almacenado bajo custodia técnica dentro del IVIC como remanente del programa científico venezolano.
El uranio altamente enriquecido es considerado material extremadamente sensible debido a que puede ser utilizado para fabricar dispositivos nucleares improvisados si cae en manos equivocadas. Por esa razón, organismos internacionales consideran prioritario retirar este tipo de material de instalaciones inactivas o vulnerables.
El ataque militar aceleró la operación
El gobierno venezolano aseguró que la extracción se aceleró tras el ataque militar estadounidense ocurrido el pasado 3 de enero de 2026 en las inmediaciones del IVIC, a pocos metros del antiguo reactor nuclear. Caracas afirmó que el incremento del riesgo obligó a ejecutar rápidamente la operación de retiro del material.
Según los reportes oficiales, el proceso de extracción y embarque se realizó entre el 18 y el 29 de abril bajo supervisión del OIEA y con estrictos protocolos internacionales de seguridad nuclear.
¿Por qué Estados Unidos lo considera un éxito?
Autoridades estadounidenses destacaron que la operación fue completada en tiempo récord, ya que este tipo de traslados suele tardar años en coordinación diplomática y logística.
Además, Washington sostuvo que la remoción del material evita riesgos asociados al terrorismo nuclear, el robo de combustible radiactivo o posibles actos de sabotaje en medio de la crisis política venezolana.
La NNSA recordó que desde 1996 ha retirado o asegurado más de 7.350 kilogramos de uranio altamente enriquecido y plutonio en distintos países para reducir amenazas globales vinculadas al uso ilícito de materiales nucleares.
La operación también reactivó el debate sobre el histórico programa nuclear venezolano y el legado científico del reactor RV-1, concebido originalmente por el científico venezolano Humberto Fernández-Morán.

