Eduardo Labrador, profesor universitario y dirigente del partido Zulia Humana, regresó la noche de este martes 11 de febrero al estado Zulia, luego de haber sido excarcelado el pasado domingo tras permanecer 15 meses recluido en el centro penitenciario El Rodeo I, en el estado Miranda.
El también activista político fue recibido por familiares, colegas y dirigentes políticos en medio de un emotivo reencuentro que marcó su retorno a casa tras más de un año privado de libertad.
Reencuentro familiar en el Zulia
A su llegada, Eduardo Labrador se fundió en abrazos con su esposa e hija, así como con otros familiares que lo esperaban visiblemente conmovidos. El momento fue acompañado por aplausos y muestras de solidaridad de quienes han seguido de cerca su caso desde su detención en octubre de 2024.
Entre las personalidades presentes estuvieron Iván Cañizales, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del Zulia (LUZ); Carlos Ramones, miembro de la Academia de Ciencias Económicas y Sociales; y Rodrigo Cabezas, exministro y también profesor universitario.
Asimismo, acudieron los exparlamentarios José Vielma y Xenaida Fernández, junto al exalcalde Félix Bracho, todos integrantes de la organización política Zulia Humana.
La presencia de representantes académicos y políticos evidenció el respaldo que Labrador ha mantenido tanto en el ámbito universitario como en el escenario político regional.
Detención y reclusión en El Rodeo I
Eduardo Labrador fue detenido en octubre de 2024 en un procedimiento que generó reacciones de rechazo por parte de sectores políticos y organizaciones defensoras de derechos humanos.
Durante su permanencia en el centro penitenciario El Rodeo I, su estado de salud fue motivo de preocupación. Según reportes de la ONG Foro Penal, Labrador presentó al menos tres episodios de parálisis facial, además de crisis severas de columna y momentos de inmovilidad total dentro de su celda.
Las denuncias sobre sus condiciones de reclusión fueron difundidas por familiares y activistas, quienes solicitaron en reiteradas oportunidades atención médica especializada y revisión de su caso judicial.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido en diversas ocasiones sobre las condiciones de salud de personas privadas de libertad en Venezuela, especialmente en casos vinculados a dirigentes políticos o activistas sociales.
Un mensaje de reconciliación
Tras su llegada al Zulia, Eduardo Labrador ofreció breves declaraciones antes de retirarse a su hogar para descansar.
“Sólo quiero paz y reconciliación para mi país”, expresó ante los medios y simpatizantes que lo acompañaban.
Su mensaje fue interpretado por sus allegados como una señal de voluntad de diálogo y reconstrucción nacional en un contexto político marcado por la polarización.
Apoyo académico y político
La presencia de autoridades universitarias y figuras públicas en su recibimiento subraya el perfil académico de Labrador, quien se desempeña como profesor universitario y ha mantenido una activa participación en debates económicos y sociales desde el Zulia.
Zulia Humana, organización a la que pertenece, ha insistido en la necesidad de soluciones pacíficas y democráticas a la crisis política venezolana.
La excarcelación de Eduardo Labrador se suma a otros casos recientes de liberaciones de dirigentes políticos, en medio de un escenario nacional donde continúan los llamados a medidas humanitarias y revisiones judiciales.
Descanso y recuperación
Fuentes cercanas indicaron que Labrador se dedicará en los próximos días a su recuperación física y emocional, tras los problemas de salud que enfrentó durante su reclusión en El Rodeo I.
Familiares y compañeros han manifestado que el profesor universitario requerirá seguimiento médico, especialmente por las afecciones neurológicas y de columna reportadas durante su encarcelamiento.
Su retorno al Zulia marca una nueva etapa tras 15 meses de detención, en un caso que mantuvo la atención de organizaciones de derechos humanos y del entorno académico venezolano.

