Entre los 238 deportados de Estados Unidos a El Salvador se encuentran dos jóvenes de 24 años oriundos de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo (COL).
Uno de ellos es Frengel José Reyes Mota, de Ciudad Ojeda, y el otro es Aldri Delgado Piña, del municipio Valmore Rodríguez.
Los chicos son acusados de pertenecer a la banda delictiva “Tren de Aragua” bajo un señalamiento que parece carecer de fundamento. Las familias de ambos zulianos niegan que tengan algún vínculo con la organización delictiva.
Liyanara Sánchez, esposa de Reyes, denunció este lunes 17 de marzo la detención y posterior deportación del muchacho por parte de las autoridades migratorias de Estados Unidos, a pesar de que este contaba con documentación legal, salvo el permiso de trabajo.
Según el testimonio de Sánchez, Reyes Mota acudió voluntariamente a una cita con Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el pasado 4 de febrero, como parte de su proceso migratorio, pero fue arrestado en ese momento.
Pese a contar con representación legal, nunca fue llevado ante la corte en las fechas estipuladas por su abogado, reseñó este martes 18 de marzo el Diario La Chayota a través de su cuenta en Instagram.
Una de las principales preocupaciones del caso es que Reyes Mota, al igual que Aldri Piña, fue vinculado erróneamente, según su esposa, al “Tren de Aragua”, utilizando un documento en el que su nombre no figura en la lista de acusados.
La fotografía contenida en el expediente demuestra además que Reyes Mota no posee antecedentes ni tatuajes que lo asocien con grupos delictivos. Sin embargo, hace 15 días fue trasladado a Texas y posteriormente deportado a El Salvador, sin que su abogado ni su familia fueran notificados previamente.
Sánchez enfatizó que su esposo dejó en EE. UU., a su hijo, a ella y a sus dos hermanos, y explicó que su proceso migratorio aún estaba en curso, a la espera de recibir antecedentes penales de Venezuela para completar su documentación.
Aldri Delgado Piña, del sector 23 de Enero del municipio Valmore Rodríguez, llegó hace un año a Texas en busca de una mejor calidad de vida, pero su situación dio un giro inesperado.
La Verdad

