El municipio Lagunillas, en el estado Zulia, celebra este 28 de octubre el Día de la Virgen del Rosario del Paraute, patrona espiritual de la localidad y una de las advocaciones marianas más antiguas de Venezuela.

La festividad conmemora 374 años de la aparición de la Virgen del Paraute, y 97 años de su traslado al sector Las Morochas de Ciudad Ojeda, donde se levanta su santuario, símbolo de fe y esperanza para miles de zulianos.

Una celebración llena de fe en Ciudad Ojeda

Desde tempranas horas de la mañana, los fieles se reunieron en el Santuario de Nuestra Señora del Rosario del Paraute para participar en la eucaristía solemne, presidida por el administrador diocesano de la Diócesis de Cabimas, presbítero Alexander Arias, junto al párroco rector Dixon Montero.

Durante la homilía, Montero destacó que la aparición de la Virgen del Paraute representa una de las manifestaciones marianas más antiguas y significativas de Venezuela, y que más allá de las festividades, este día invita a la comunidad a reflexionar sobre la fe y el compromiso cristiano.

“El mensaje de la Virgen del Paraute sigue siendo actual: nos llama a la unión, a la esperanza y a la renovación espiritual de Lagunillas”, expresó el sacerdote durante su intervención.

Un llamado a recuperar el Santuario del Paraute

El rector del templo también recordó la urgente necesidad de restaurar el santuario, especialmente su techado y áreas estructurales afectadas por el paso del tiempo.

Por su parte, el párroco recordó que este espacio sagrado merece volver a brillar. Es un símbolo de identidad y fe para todos los lagunillenses; invitando a la comunidad y a las autoridades a sumarse a los esfuerzos por su recuperación.

La historia de la Virgen del Paraute: la devoción que nació del agua

Según los registros históricos, el 28 de octubre de 1651, un joven indígena del pueblo Paraute, a orillas del lago de Maracaibo, fue testigo de un hecho milagroso: una pequeña tablita de madera con la imagen de la Virgen del Rosario apareció flotando en el agua.

Intrigado, el joven la apartó tres veces con sus pies, pero finalmente la recogió y la colocó sobre el techo de su bohío. Días después, un sacerdote visitó su choza, vio la imagen y la llevó a la iglesia, donde comenzó a venerarse bajo el nombre de Nuestra Señora del Rosario del Paraute, en honor al río donde fue hallada.

Esta reliquia mariana, considerada la segunda más antigua de Venezuela después de la Virgen del Valle, se convirtió en un emblema de la fe del pueblo zuliano.

De Lagunillas de Agua a Las Morochas: un camino de fe

El primer templo dedicado a la Virgen del Paraute se construyó en Lagunillas de Agua, pero un incendio obligó a trasladar la imagen sagrada primero a Tasajeras y luego a Las Morochas, donde permanece hasta hoy.

El cronista del municipio Lagunillas, Francisco Chávez, recordó que “la historia de la Virgen del Paraute es tan hermosa como antigua: una sencilla tablita de madera encontrada en el río se convirtió en el corazón espiritual de nuestro pueblo”.

La aparición se asocia al río Paraute o Pueblo Viejo, zona palafítica que dio origen al municipio Lagunillas y a la tribu del mismo nombre, perteneciente a la familia lingüística arawak, posiblemente de la etnia Añú.

La patrona de Lagunillas sigue uniendo corazones

Hoy, más de tres siglos después, la Virgen del Rosario del Paraute continúa siendo el símbolo de fe, identidad y esperanza de Lagunillas. Cada año, miles de devotos acompañan las procesiones, misas y actividades culturales que honran su legado, demostrando que su amor sigue vivo en cada rincón del municipio.

“Su devoción nació del agua y se extendió por generaciones. La Virgen del Paraute es el alma de Lagunillas”, concluyó el cronista Chávez.

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