El exmilitar Alexander Rodríguez, detenido tras permanecer atrincherado con dos menores en una urbanización de Obispos, afirmó en un audio que acudió a reclamar un dinero que había entregado para una inversión. Según su versión, la discusión escaló hasta el asesinato de la pareja.
Una disputa económica por 13.500 dólares habría sido el detonante del doble homicidio y posterior secuestro de dos niñas ocurrido este miércoles 23 de septiembre en la urbanización La Gran Villa de Obispos, estado Barinas.
El señalado como responsable, Alexander Adonay Rodríguez, de 43 años, un militar retirado, sostuvo en un audio difundido durante las horas de negociación con las autoridades que acudió al lugar para reclamar a la pareja Karla Carolina Hernández Hernández, de 39 años, y Wilfredo Antonio Serrano Alvarado, de 47, un dinero que, según su versión, había entregado para una inversión que no habría sido reembolsada.
La versión de Rodríguez fue difundida por medios de comunicación y atribuida al propio detenido. El Pitazo reportó que el hombre aseguró haber acudido para reclamar una deuda cercana a los 15.000 dólares, mientras otras publicaciones sitúan el monto en 13.000 o 13.500 dólares.
Cuatro meses de reclamos, según el detenido
De acuerdo con el relato expresado por Rodríguez en el audio, el dinero estaba relacionado con una inversión o negocio que mantenía con la pareja. El exmilitar aseguró que llevaba aproximadamente cuatro meses intentando obtener una respuesta sobre el dinero y que, ante la falta de solución, decidió acudir personalmente a reclamarlo.
Rodríguez sostuvo que incluso había planteado continuar trabajando con la pareja y aportar otros 5.000 dólares como parte de un acuerdo para recuperar progresivamente el monto pendiente.
Según su versión, el propósito inicial era presionar a la pareja para recuperar el dinero, pero la situación se salió de control durante la confrontación en la entrada de la vivienda.
“No era mi intención hacerlo, pero la furia me sobrepasó”, afirmó Rodríguez en el audio, al explicar su versión sobre cómo se produjo el enfrentamiento.
Las autoridades, sin embargo, mantienen abierta la investigación para establecer las circunstancias exactas en las que murieron Hernández y Serrano y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Del reclamo económico al doble homicidio
Después de la confrontación, Rodríguez habría utilizado un arma de fuego contra la pareja. Posteriormente permaneció dentro del inmueble con las dos hijas de las víctimas, de 7 y 13 años, mientras se desplegaba un amplio operativo policial.
El hecho dio paso a una prolongada situación de rehenes que mantuvo acordonado el Bloque 10 de La Gran Villa durante varias horas. Funcionarios del Cicpc, PNB, GNB y otros organismos participaron en las negociaciones para conseguir la liberación de las menores y la entrega del sospechoso.
Durante las conversaciones, Rodríguez solicitó la presencia de un representante religioso y también pidió contactar al periodista de sucesos Román Camacho, a quien buscaba hacer llegar su versión de lo ocurrido.
Finalmente, el detenido depuso su actitud y se entregó a las autoridades. Las dos niñas fueron rescatadas con vida y, según los reportes publicados tras el operativo, se encontraban fuera de peligro.
La investigación determinará el móvil y las responsabilidades
Aunque la disputa por el dinero aparece como el detonante señalado en las primeras versiones sobre el caso, el móvil y la secuencia exacta de los hechos deberán ser establecidos mediante la investigación del Cicpc y el Ministerio Público.
Rodríguez quedó a disposición de las autoridades tras su entrega. La difusión de su audio constituye su versión de los acontecimientos y no sustituye las conclusiones de la investigación penal ni una decisión judicial.
- El origen de la disputa: El detenido sostiene que el móvil del crimen era una deuda pendiente por más de 13.500 dólares tras una inversión no reembolsada. Pese a haber propuesto un acuerdo de trabajo aportando por 5.000 dólares adicionales para saldar paulatinamente el saldo, denunció haber sido objeto de burlas y falta de respuesta durante cuatro meses.
- Desarrollo del evento: Según la versión expresada en la nota de voz, su objetivo inicial era intimidar y presionar para cobrar el dinero adeudado, pero la situación escaló al ser confrontado en la entrada de la vivienda:
«No era mi intención hacerlo, pero la furia me sobrepasó. Me replegaron hacia la puerta de la vivienda negándose a dialogar, lo que desató mi enojo y mi rencor, desencadenando la tragedia. Tengo claro que arruiné mi vida y también la de las niñas».
- Custodia de los menores e inspección del inmueble: El imputado aclaró en la grabación que registró la casa únicamente para verificar la existencia del efectivo pendiente y no con multas de robo. Durante el tiempo que permaneció con los cadáveres en el inmueble, trasladado a las dos niñas a otra habitación; las menores lo identificaban previamente por el vínculo de confianza que mantenía con la familia.

