La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este miércoles que sostuvo una conversación telefónica directa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto de alta tensión bilateral, marcado por el reciente ataque militar estadounidense del pasado 3 de enero.
A través de sus redes sociales, Rodríguez calificó el contacto como “largo, productivo y cortés”, y aseguró que se desarrolló en un marco de respeto mutuo.
“El día de hoy sostuve una larga, productiva y cortés conversación telefónica con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos”, escribió.
Trump confirma el diálogo y lo califica de positivo
Horas antes, el propio Donald Trump había reconocido públicamente que sostuvo una extensa comunicación con la presidenta encargada de Venezuela, lo que representa la primera vez que admite de forma directa haber conversado con ella.
Durante un encuentro con la prensa, el mandatario estadounidense describió la llamada como fluida y productiva, y afirmó: “Nos estamos llevando muy bien con Venezuela”.
Al ser consultado sobre el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, y su presunta resistencia a cooperar con Washington, Trump respondió de forma tajante:
“Conozco a la número uno”, en referencia a Rodríguez, y añadió:
“Hoy tuvimos una conversación estupenda. Ella es una persona fantástica”.
Trump insistió en que se trató de una llamada larga, en la que se discutieron “muchas cosas”, reiterando su percepción de que las relaciones con Venezuela atraviesan un momento de entendimiento.
Un acercamiento en medio de una crisis sin precedentes
Este intercambio ocurre en un escenario de extrema complejidad política y diplomática, tras los ataques militares estadounidenses del 3 de enero, que derivaron —según Caracas— en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores.
Mientras Washington impulsa un proceso judicial en Nueva York contra el mandatario venezolano, calificado por el Gobierno bolivariano como carente de sustento jurídico, las declaraciones de Trump parecen apuntar a una posible vía de distensión, frente a lo que Caracas define como una resistencia institucional firme.
Rodríguez reiteró posteriormente que el diálogo con Trump abordó temas pendientes de la relación bilateral, insistiendo en que el contacto se desarrolló con respeto mutuo, pese al clima de confrontación.
La llamada marca un hecho inédito en la relación reciente entre ambos gobiernos, y abre interrogantes sobre el rumbo que podría tomar el vínculo entre Caracas y Washington tras semanas de máxima tensión.

