El buque petrolero Ocean Mariner arribó a la bahía de La Habana con cerca de 86.000 barriles de combustible procedentes de México, en un intento por aliviar los prolongados apagones que afectan a la isla, informó este sábado, 10 de enero, el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
La embarcación, de bandera liberiana, llegó a la capital cubana la mañana del viernes, tras zarpar el mes pasado del complejo Pajaritos, perteneciente a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), en el sur de México. Desde la mañana de este sábado, el cargamento comenzó a descargarse en la refinería Ñico López, ubicada en el municipio habanero de Regla.
El Ocean Mariner es uno de dos buques, junto con el Eugenia Gas, que han partido recientemente desde territorio mexicano como parte de los envíos de combustible que México ha realizado a Cuba en los últimos años. Su llegada se produce en un momento crítico, cuando amplias zonas del país enfrentan cortes eléctricos de 20 horas o más al día.
La isla atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, marcada por frecuentes averías en centrales termoeléctricas obsoletas y la escasez de divisas para importar el combustible necesario. En apenas 12 meses, el sistema eléctrico nacional ha sufrido cinco colapsos totales y varios parciales.
En términos de volumen, los 86.000 barriles enviados por Pemex representan algo más del déficit de crudo de un solo día, considerando que Cuba requiere alrededor de 110.000 barriles diarios para cubrir sus necesidades energéticas básicas, de los cuales unos 40.000 provienen de la producción nacional.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el 60 % del combustible consumido en la isla es importado, y del total requerido, el 65 % se destina a la generación eléctrica. Estudios independientes estiman que cerca de la mitad de las necesidades energéticas de Cuba se cubren mediante importaciones de Venezuela, México y, en menor medida, Rusia.
Según análisis del Instituto de Energía y centros especializados, Venezuela llegó a suministrar unos 50.000 barriles diarios a Cuba en años recientes; sin embargo, desde 2024 el volumen habría caído a entre 10.000 y 30.000 barriles diarios, cifras que ni Caracas ni La Habana hacen públicas.

