Niños con autismo, adultos mayores con hipertensión y familias enteras soportan las altas temperaturas sin electricidad en el sector Los Azules. Los vecinos piden al gobernador Luis Caldera intervenir para recuperar el servicio.
Cuatro meses sin electricidad. Ese es el tiempo que llevan las familias de los bloques conocidos como Los Azules, en el urbanismo Fabricio Ojeda de Lagunillas, esperando que les restituyan el servicio eléctrico tras la avería de dos transformadores que todavía no han sido reemplazados.
La espera se ha convertido en una situación cada vez más difícil para los residentes, quienes aseguran haber agotado las vías regulares para conseguir una solución: reportes mediante la aplicación VenApp, visitas a las oficinas de Corpoelec y reclamos ante las instancias correspondientes. Sin embargo, los equipos siguen sin ser sustituidos.
Detrás de esta falla hay una realidad que preocupa especialmente a la comunidad: niños con autismo, adultos mayores con hipertensión y personas vulnerables que deben soportar las altas temperaturas sin las condiciones mínimas para descansar.
«Aquí en nuestro sector hay niños con autismo y abuelitos que sufren de hipertensión», relató una madre de familia, al describir cómo la falta de electricidad afecta la salud y el descanso de los habitantes.
El problema también golpea la educación y las actividades cotidianas. Niños y adolescentes llegan a clases después de pasar noches sin dormir adecuadamente por el calor, mientras que algunos han dejado de asistir a las aulas debido al agotamiento físico.
Fabricio Ojeda sigue esperando los transformadores
La comunidad asegura que no ha dejado de buscar respuestas. Hace aproximadamente mes y medio, la vocera vecinal Daymis Camacaro acudió junto a otros afectados a las oficinas de Corpoelec para exigir una solución, pero la reunión terminó sin una fecha concreta para la restitución del servicio.
«Hoy no nos vamos tranquilos, nos vamos con desesperanza. Hemos cumplido todos los canales regulares, hemos elevado nuestra queja en repetidas ocasiones y ya no sabemos a dónde más acudir. Pasamos por todas las calamidades posibles durante estos meses», manifestó Camacaro.
La incertidumbre se mantiene entre las familias, que no cuentan con un cronograma confirmado para la instalación de los dos equipos que necesita el sector.
«¿Hasta cuándo vamos a esperar?»: llamado al gobernador Luis Caldera
Ante la falta de respuestas, los residentes de Fabricio Ojeda dirigieron un llamado al gobernador del Zulia, Luis Caldera, para que intervenga en el caso y agilice la dotación e instalación de los transformadores.
Los vecinos esperan que el mandatario regional gestione una solución que permita recuperar la electricidad y aliviar las condiciones que enfrentan diariamente niños, adultos mayores y demás habitantes de Los Azules.
Mientras tanto, las familias continúan a oscuras, con una pregunta que resume cuatro meses de espera: ¿cuándo volverá la electricidad a sus hogares?.
Nota de Prensa

