Cristiano Ronaldo anunció el final de su trayectoria con la selección de Portugal, a la que representó durante 23 años y con la que construyó una de las carreras internacionales más destacadas de la historia del fútbol. El delantero comunicó su decisión mediante una carta de cinco minutos publicada en sus redes sociales, en la que agradeció el apoyo recibido y aseguró que llegó el momento de darle paso a las nuevas generaciones.
Ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de nuestra selección nacional. Nunca la sentí exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, defenderla y llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de cederla al futuro», expresó el futbolista.
A sus 41 años, el atacante cierra su etapa internacional con registros históricos: 146 goles en 234 partidos, cifras que lo convierten en el máximo goleador de selecciones masculinas. Su palmarés con Portugal incluye la Eurocopa de 2016 y dos títulos de la Liga de Naciones de la UEFA.
Ronaldo debutó con la selección absoluta en agosto de 2003, cuando tenía 18 años, en un partido frente a Kazajistán. Un año después disputó su primera Eurocopa, celebrada en Portugal, donde marcó dos goles y alcanzó la final, aunque el equipo cayó ante Grecia.
En 2008 asumió la capitanía tras la salida de Luís Figo y se convirtió en el principal referente del combinado portugués. Su liderazgo alcanzó uno de sus momentos más importantes en Francia 2016, cuando Portugal conquistó su primera Eurocopa. Aunque una lesión lo obligó a abandonar la final ante Francia, permaneció junto al equipo durante el resto del encuentro, que terminó con victoria portuguesa por 1-0.
Tres años después volvió a levantar un trofeo con su selección al conquistar la primera edición de la Liga de Naciones. En aquella competición fue determinante con un triplete ante Suiza en semifinales y participó en la victoria frente a Países Bajos en la definición.
También superó en 2021 la marca de 109 goles internacionales que pertenecía al iraní Ali Daei, consolidando su condición de máximo artillero histórico del fútbol de selecciones.

