Creer o Morir, el filme dirigido por Néstor “Kiki” Villalobos se estrena el 30 de abril en Venezuela y promete convertirse en una de las producciones más significativas del cine venezolano reciente.
El próximo 30 de abril, las salas de cine de Venezuela abrirán sus puertas a “Creer o Morir”, una producción cinematográfica que trasciende el entretenimiento para convertirse en un reflejo profundo de la realidad, las heridas y la esperanza del pueblo venezolano.
Para ello, parte del elenco, y su equipo de producción compartieron con los medios en la Costa Oriental del Lago, para dar su visión de este film.
Creer o Morir fue grabado casi en su totalidad en Cabimas, y muestra la realidad de una familia en medio de los contratiempos y realidades del venezolano confrontado con la fe en Dios. Es una propuesta que proyecta el talento, abordando aspectos primarios del venezolano desde la óptica social de la familia zuliana en Cabimas.
Bajo la dirección de Néstor «Kiki» Villalobos y con guion de Rebeca Oria, la película se perfila como uno de los estrenos más relevantes del año, al combinar una narrativa íntima con un poderoso mensaje sobre la fe, el propósito y la reconciliación.
Una historia que conecta generaciones
El corazón de “Creer o Morir” late en la conexión entre sus personajes principales. La reconocida primera actriz Rosario Prieto interpreta a “Nacha”, en una actuación cargada de sensibilidad y profundidad emocional; que nos hace recordar la gran carrera de esta decana de la actuación venezolana.
A su lado brilla el niño Omalbi Rojas, un talento local de Cabimas, quien debuta como David, un prodigio de la música cuya historia se convierte en el eje central del relato. Su lucha, marcada por la fe y el amor familiar, representa el motor de una trama que busca resonar en el espectador desde lo más humano.
Un cine con propósito: sanar a través del arte
Más allá de la ficción, la película se presenta como una propuesta de “arte y terapia”, orientada a generar reflexión y sanación emocional en quienes la vean.
La guionista y escritora Rebeca Oria, quien es de Cabimas, explicó que el proceso de creación y estreno del filme tomó casi cinco años, un tiempo que, a su juicio, fue necesario para que la historia encontrara el contexto adecuado.
Según expresó, la película llega en un momento en el que Venezuela ha atravesado procesos de cambio emocional y social, permitiendo que su mensaje tenga un impacto más profundo. La autora destacó que cada venezolano, dentro o fuera del país, tiene un propósito que aportar a la reconstrucción colectiva.
“Cada uno de nosotros, puedo decirlo con toda fe y convicción, tiene algo que aportar a este país. Todos tenemos algo que aportar; y si nos unimos, haremos algo bien grande para esta sociedad que sí lo necesita.
Testimonios que evidencian su impacto
El director Villalobos relató experiencias conmovedoras tras proyecciones internacionales de la película. Entre ellas, destacó el caso de una joven que, al ver la historia, logró reconciliarse con episodios dolorosos de su infancia.
Según narró, la espectadora revivió recuerdos difíciles, pero desde una nueva perspectiva, lo que le permitió sanar y perdonar. Para el cineasta, este tipo de reacciones confirman que la película tiene un propósito que va más allá de la pantalla.
Asimismo, mencionó testimonios de migrantes venezolanos que, tras ver el filme, reconectaron emocionalmente con su país, evidenciando el alcance universal de su mensaje.
“Rodar esta película ha sido una carga hasta para nosotros mismos, o sea, una transformación porque Dios pudo tratar con cada una de nuestras circunstancias, flagelos, problemas, etc. Al final todo emana en una manera de pensar, un pensamiento. Todo fluye, en simplemente, en cambiar nuestra conciencia porque al final, esta película vino a eso, a restaurar”, señaló el director.
La fe como eje central del mensaje
Uno de los pilares de “Creer o Morir” es la fe, entendida no solo desde lo religioso, sino como una fuerza interna que impulsa a las personas a seguir adelante.
Villalobos subrayó que la historia busca invitar al espectador a reflexionar, perdonar y reencontrarse consigo mismo, destacando que el verdadero valor de la película radica en su capacidad de transformación personal.
Un elenco que apuesta por la autenticidad
Para Rosario Prieto, la experiencia en el rodaje estuvo marcada por la conexión genuina con los actores más jóvenes. La actriz, también docente en arte-mención TV, explicó que su enfoque fue guiar desde la emoción real, evitando actuaciones forzadas y apostando por la naturalidad.
Esta dinámica permitió construir un ambiente de trabajo cercano, donde el elenco funcionó como una familia, fortaleciendo la autenticidad de cada escena.
Por su parte, Omalbi Rojas destacó que su personaje le dejó enseñanzas profundas, especialmente en torno al perdón y la fe, valores que considera fundamentales tanto dentro como fuera de la historia.
Un relato universal con proyección internacional
Aunque profundamente arraigada en la realidad venezolana, “Creer o Morir” trasciende fronteras al abordar temas universales como la redención, el dolor y la esperanza.
El filme cuenta además con la participación del actor español Jorge Roldán, junto a Amneris Treco y José Roberto Díaz, quienes aportan matices que enriquecen la narrativa.

Un llamado a la unidad desde el cine
El estreno nacional de “Creer o Morir” no solo representa un acontecimiento cinematográfico, sino también un llamado a la unidad y a la reflexión colectiva.
En un país marcado por desafíos, la película se presenta como una obra que reconoce las heridas, pero también celebra la capacidad de superarlas.
Porque, al final, su mensaje es claro: incluso en medio de la adversidad, siempre existe una elección que define el rumbo de la vida —creer o rendirse—.
El 30 de abril, Venezuela tendrá en la gran pantalla una historia que invita a mirar hacia adentro, sanar y reencontrarse con la esperanza.


