Dr. Rafael Antonio Martínez González. (Docente-Investigador)
Ciudad Ojeda ha ido creciendo con rasgos distintivos en varias épocas en este momento con el surgimiento creciente en el uso de motos y bicicletas, lastimosamente nuestras ciudades están concebidas o diseñadas para el tráfico automotor de vehículos de más de cuatro ruedas.
Ahora bien, los factores sociales, económicos y políticos, entre otras, han acelerado el uso de motos y bicicletas debido a varias razones o factores, como la necesidad humana de movilidad urbana las cuales se han mostrado las dificultades para el acceso al transporte público urbano automotor, a través de varios indicadores como son: el alto costo de los pasajes en el transporte público, urbano e interurbano, al deterioro del poder adquisitivo del venezolano, debido a los bajos salarios, a la carencia e insuficiencia de unidades automotrices, (de los carritos por puesto), al aumento del costo de los repuestos automotrices que impiden la puesta en operatividad inmediata por parte de los choferes de sus unidades vehiculares, a la escasez de gasolina y con ello, a las largas colas para surtir de esta, a la dolarización de la gasolina, a la reducción de las estaciones de servicio que venden gasolina subsidiada y que en su mayoría, no se consigue la gasolina en estas estaciones de servicio, a esto se le suma los factores antecedentes como el gran apagón nacional ocurridos en el 2019, donde toda Venezuela quedó a oscuras quedando y sin suministro eléctrico todo el territorio nacional, a todo esto se le sumó la situación de la pandemia del COVID 19, además del surgimiento de grupos de ciclistas urbanos recreativos que se motivan a adquirir o comprar una motos y/o bicicletas por razones o como medios para el trabajo, transporte, recreación, deporte, entre otras.
Esto implica que los órganos encargados en el municipio deben promover, aplicar y llevar el seguimiento de las políticas públicas en esta a materia de forma conjunta es decir, de forma intrainstitucional con el: Concejo municipal, la Alcaldía, la Dirección de Planificación y Control Urbano (DPCU), el Instituto Municipal del Deporte de Lagunillas, (IMDEL), el Instituto Autónomo Municipal de Transporte, Terminales y Estacionamiento de Lagunillas, (IAMTTEL) y el Instituto Municipal de Policía de Lagunillas, (IMPOL), de forma concertada con otros organismos nacionales lo que implica la necesidad urgente de promover un acuerdo a las políticas públicas que trace el municipio sobre la: educación, promoción, vigilancia, control vial para ciclistas, motorizados y los automovilistas, las acciones de los organismos gubernamentales, no solo deben estar centradas en acciones punitivas, ni eventuales o de control temporal, es necesario trazar acciones permanentes de educación y formación vial, en ese sentido, sino se comienza a generar estos cambios veremos, la anarquía y el caos vial, con ello las consecuencias de accidentes que lastimosamente cobran vidas.
Hay que destacar que el, 11 de noviembre del 2021, entro en vigencia: la Ley para la Promoción del Ciclismo Urbano, y fue publicada en Gaceta Oficial, N° 6.664. Extraordinario, donde estable que en su Artículo 11.” Las alcaldías tienen la obligación de promover y garantizar las condiciones para la práctica del ciclismo urbano en las ciudades”, que además en sus DISPOSICIONES TRANSITORIAS, Segunda establece “deberán generar las condiciones normativas y de infraestructura necesarias por la promoción del ciclismo urbano, en un lapso no mayor a tres años siguientes a la publicación de esta Ley”.
Lo que significa que el municipio está en mora con dicha ley. Por otro lado, las informaciones estadísticas oficiales de accidentes, no son de fácil acceso en muchos casos, solo están disponible para los organismos nacionales pero, gracias a los medios o diarios digitales, entre estos: Primera Edición COL, se logra hacer investigación cualitativa partiendo de las técnicas de análisis de contenido, entre otras.

