La naranja es una de las frutas que más se consumen en todo el mundo pero la cáscara es fuente de una amplia variedad de nutrientes que benefician la salud.
Para muchos es casi instintivo arrojarla a la basura. No obstante, diferentes estudios sostienen que la cáscara cuenta con muchas propiedades cuyos efectos en el organismo previenen el desarrollo de varias enfermedades.
Aunque son un poco amargas, existen muchas recetas en las que se pueden agregar las cáscaras de naranja para disfrutar un exquisito toque cítrico.
Los beneficios de la cáscara de naranja
Estos son algunos beneficios de la cáscara de naranja:
El principal nutriente antioxidante en las cáscaras de naranja es la hesperidina; tiene propiedades que protegen el sistema vascular. Actúa sobre la microcirculación, aumentando la resistencia y la permeabilidad, protegiendo el tejido que recubre el interior de las arterias.
Además tiene acción antiinflamatoria y analgésica. La diosmina, otro de los componentes de la cáscara de naranja junto a la hesperidina, reducen el edema que produce la obstrucción venosa.
Junto al limoneno que es el compuesto mayoritario en el aceite, en pruebas de laboratorio ha presentado efectos quimiopreventivos y terapéuticos contra la formación de tumores mamarios.
Los fitoquímicos y flavonoides que contiene la convierten en un remedio natural contra los descontroles en el colesterol.
Sus compuestos activos que contiene este ingrediente tienen un efecto alcalino que contribuye a reducir la acidez estomacal.
La ingesta regular del té de la cáscara de naranja disminuye el tránsito intestinal lento y promueve la eliminación de los desechos que se retienen en el colon.
La piel de naranja contiene hasta 10 veces más vitamina C que el zumo y, por lo tanto, es una de las mejores aliadas para fortalecer el sistema inmunitario.
Su consumo, tanto en té como añadida en otras recetas, favorece los procesos de limpieza del organismo y prolonga la sensación de saciedad para controlar la ingesta excesiva de calorías.
la cáscara de naranja ayuda a aclarar y cubrir esas pequeñas alteraciones que aparecen por la exposición al sol, las quemaduras y las toxinas.

