Una mujer venezolana identificada como Wendy Molina, de 36 años, fue hallada sin vida en una carretera del municipio de Saravena, en el departamento de Arauca, Colombia, una de las zonas más golpeadas por la violencia de los grupos armados irregulares.
De acuerdo con las primeras versiones, Molina había sido reportada como desaparecida hace varios días y, según se presume, habría estado secuestrada por una facción guerrillera que opera en la región. Su cuerpo fue encontrado con múltiples impactos de arma de fuego, abandonado a un costado de la vía.
La víctima, quien residía en la vereda Los Chorros, municipio de Arauquita, era madre de dos niños menores de edad. Al momento del hallazgo vestía una camiseta azul de mangas largas, pantalón tipo sudadera negro con franjas blancas y calzado deportivo negro.
Habitantes de la zona reportaron un ambiente de miedo e incertidumbre ante el constante accionar de los grupos armados ilegales que disputan el control del territorio fronterizo. Las comunidades rurales denuncian que los homicidios, secuestros y amenazas se han vuelto parte del día a día, especialmente en los corredores que conectan con Venezuela.
Las autoridades colombianas ya iniciaron las investigaciones correspondientes para esclarecer los móviles del crimen e identificar a los responsables, en un contexto de creciente tensión y violencia que mantiene en zozobra a los pobladores del Arauca.

