Ciudad Ojeda. El drama de escuchar «Mi hijo murió neonato por mala praxis» en el HPGC

Era su tercer parto, con mucha alegría pero con preocupación, pues las cosas no iban bien: demora en la atención y muchas conversaciones entre el personal que le atendía en el Hospital Pedro García Clara de Ciudad Ojeda. La duda imperaba en la sala de parto y el instinto materno de la joven cabimense estaba en alarma.

Escuchar el lloro de su pequeño bebé habría apaciguado la tensión del momento, el rostro del personal médico no era alentador, el pequeño Diego falleció, y se apagó la luz de una nueva vida.

Éste es el drama de muchas madres embarazadas en Venezuela, pese a llevar todos los insumos, necesitar de mucha paciencia y fuerza por la larga espera en un hospital público, a veces también, necesitan de algo más para saber que su bebé podrá nacer.

El HPGC en Ciudad Ojeda recién reaperturó la Sala de Parto, tiene nuevo director médico, pero además, viene de una larga intervención debido a las irregularidades. Si bien es cierto, el personal hace un gran esfuerzo, hay denuncias que involucran acciones que indican mala praxis.

“Mi hijo murió por mala praxis”

El primero de junio, en el seno de la familia Vera Oquendo, un tercer niño podría alegrar sus vidas, viven en Cabimas pero el grave estado en el hospital de la localidad les hizo pensar que en el Hospital Pedro García Clara, de Ciudad Ojeda, todo sería mejor.

Yoelina Oquendo estaba embarazada, ya estaba prevenida en el caso: compró todos los insumos, preparó sus almohadas, sábanas y hasta el agua potable; de igual forma, llevó su canasta con todo lo necesario al nacer su tercer bebé.

Justo en la sala donde debía brillar la luz de la vida, solo hubo tristeza y pesar por la muerte prematura de un bebé ¿Mala praxis, falta de insumos o circunstancial?

“Nuestro hijo pudo vivir, un ecograma demostraba que tenía el cordón umbilical en el cuello, osea, era un embarazo de alto riesgo, nunca me habían hecho cesárea, pero era necesario para que mi bebé naciera”, dijo la madre desconcertada.

Negligencia

Carlos Becerrit, periodista y tío del infante, apuntó que sobre el caso de su sobrino, Diego Eduardo Vera Oquendo, quien injustamente falleció al nacer el pasado primero de junio en el Hospital Pedro García Clara de Ciudad Ojeda, fue producto de una mala praxis médica y negligencia por parte de las médicos a cargo.

“Es un amargo momento, todos en la familia sabemos que hubo mala praxis, pero ninguna autoridad se hace responsable, nadie dice nada, es la horrible realidad del sistema de salud en Venezuela, pero alguien tiene que crear un precedente” sentenció.

Becerrit ha encendido las redes sociales con sus temerarias declaraciones contra el cuerpo médico del Hospital Pedro García Clara.

“Una enfermera, que no quiso revelar su nombre por los momentos, les comunicó a las médicos que el riesgo que corría el niño era alto si la mamá daba a luz de forma natural. El informe médico señalaba que tenían que practicarle la cesárea solicitada. Las médicos ignoraron la advertencia y como resultado el bebé murió” informó.

Una de las madres comentó en la red social Facebook “también fui víctima y casi muero con mi hijo en el parto, lo mío era cesárea y como ellos no querían operarme decidieron que yo tuviera parto natural, como consecuencia casi muero…tuve un derrame, a mi hijo le sacaron el brazo del sitio” comentó.

Cada vez más frecuente

En febrero pasado, dos padres denunciaron la muerte de sus respectivos neonatos en la maternidad Santa Ana, ubicada en San Bernardino, Caracas. El centro de salud, en ambos casos, alegó que los bebés fallecieron por estrangulamiento con el cordón umbilical; el informe forense coincide con la versión y explica que se debió a una insuficiencia cardiorrespiratoria con hemorragia perioccipital y edema cerebral.

Carlos Centeno narró una historia similar, el 2 de enero nació su primer hijo, con un peso de 2 kilos 800 gramos y una estatura de 50 centímetros. “Mi esposa tuvo su control prenatal en una clínica privada; la llevé a la Maternidad Santa Ana porque no nos alcanzaba para pagar el parto en la clínica. Ella iba a parir normal; sin embargo, lo último que pude ver es que una doctora le puso tratamiento por la vena y le terminaron haciendo cesárea. Cuando mi mujer se despertó tenía a su lado a nuestro bebé fallecido”.

En el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, tres niños murieron por presunta mala praxis médica, por falta del tratamiento indicado o por la combinación de ambos entre el 12 y el 21 de junio del 2017.

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