La alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, Carmen Meléndez, informó este lunes 20 de octubre sobre la audiencia privada sostenida con Su Santidad el Papa León XIV, en el Vaticano, como parte de una jornada de fe posterior a la canonización de los santos venezolanos José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, celebrada el pasado domingo 19 de octubre.
Meléndez, quien encabezó la delegación oficial venezolana ante la Santa Sede, calificó la reunión como un hecho “maravilloso” e “histórico”, destacando el profundo orgullo que embargó a los representantes del país durante la jornada.
“Hemos sostenido una audiencia con el Papa León XIV, en el Vaticano, como parte de esta jornada de fe en la que participaron los feligreses de los seis países que ahora tienen nuevos santos”, escribió la alcaldesa en su cuenta de Instagram.
La funcionaria expresó que el encuentro simboliza la unidad espiritual de América Latina y representa un nuevo impulso para la fe católica en Venezuela.
Inspiración nacional: José Gregorio y la Madre Carmen
Durante su intervención, Carmen Meléndez resaltó la figura de los recién canonizados José Gregorio Hernández —conocido como el Médico de los Pobres— y la Madre Carmen Rendiles, fundadora de las Hermanas Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento, a quienes describió como la “mayor inspiración del pueblo venezolano”.
“El doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles son nuestra mayor inspiración”, afirmó Meléndez, subrayando el valor espiritual y social del ejemplo de ambos santos.
Oración por Venezuela y el mundo
La alcaldesa concluyó su mensaje con una plegaria por la protección del pueblo venezolano, pidiendo a los nuevos santos interceder por la paz y la prosperidad del país.
“Les pedimos su protección para el pueblo de Venezuela y del mundo”, expresó durante la audiencia en la Santa Sede.
La reunión con el Papa se realizó un día después de la ceremonia de canonización, en la que José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles fueron oficialmente elevados a los altares. El evento, considerado uno de los más trascendentes en la historia reciente de la Iglesia venezolana, reunió a miles de feligreses y representantes de distintos países latinoamericanos.

