Un buque petrolero sancionado ingresó la noche del jueves a aguas venezolanas con un cargamento estimado de 300.000 barriles de nafta proveniente de Rusia, mientras otras embarcaciones bajo sanción detuvieron su navegación o alteraron su curso en el Océano Atlántico, según un reporte de la agencia Reuters basado en datos de seguimiento marítimo.
La situación refleja maniobras de última hora por parte de propietarios y operadores de buques, en medio del bloqueo impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra todos los petroleros sancionados con destino a Venezuela.
Sanciones generan desvíos y cambios de rumbo
El martes 16 de diciembre, Trump ordenó bloquear el ingreso y salida de buques petroleros sancionados del territorio venezolano. Tras el anuncio, varias embarcaciones no sancionadas retomaron navegación desde aguas nacionales, lo que ayudó a reducir las reservas de crudo acumuladas por el país.
El petrolero Hyperion, de bandera gambiana y sujeto a sanción, quedó fondeado cerca de la bahía de Amuay, en la costa occidental venezolana. Según los registros, cargó combustible a finales de noviembre en Múrmansk, Rusia.
Otro carguero sancionado, el Agate, con bandera de Angola, también cargado en Rusia, comenzó a redirigir su ruta hacia el Caribe el viernes.
Más buques cambian su estatus rumbo a Venezuela
Dos embarcaciones medianas sancionadas —el Sofos y el Sea Maverick, registradas en Sierra Leona— avanzaban lentamente cerca de aguas de Guyana. Si bien ambas señalaban a Panamá como destino oficial, figuraban en agendas venezolanas y rusas como cargamentos de nafta con destino a Venezuela.
El petrolero Garnet, con bandera de Omán y también sancionado, mantuvo su ruta original hacia el Caribe.
En contraste, el buque Boltaris, con bandera de Benín, que transportaba cerca de 300.000 barriles de nafta rusa para Venezuela, retrocedió a inicios de mes y se dirigió nuevamente a Europa, sin haber descargado el producto.
Aumenta actividad exportadora hacia China
Paralelamente, dos buques VLCC y un Aframax no sancionados zarparon este jueves rumbo a China desde Venezuela, según fuentes relacionadas con las operaciones de exportación petrolera.
Se trata de la segunda, tercera y cuarta embarcación —no vinculadas a Chevron— que abandonan el país desde que Estados Unidos incautó un buque cargado con petróleo venezolano la semana pasada.

