El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro considera que «las denuncias de fraudes en las elecciones culminaron en la renuncia del presidente Evo Morales. La lección que queda para nosotros es la necesidad, en nombre de la democracia y la transparencia, del conteo de votos que puedan ser auditados», escribió en Twitter el mandatario brasileño.
Para Bolsonaro, un excapitán del Ejército de 64 años, «el voto impreso es señal de claridad para Brasil».
Horas antes de lo sucedido en Bolivia, el gobierno brasileño había expresado en un comunicado su «profunda preocupación con las graves irregularidades» en los comicios, según señaló en un informe preliminar de la auditoria al proceso de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En la nota emitida por la cancillería, Brasil estimó necesaria la convocatoria a nuevas elecciones en Bolivia bajo condiciones que garanticen su «transparencia y legitimidad» como una «respuesta a las legítimas manifestaciones del pueblo y a las recomendaciones de la OEA, después de la constatación de graves irregularidades».
Lula considera que fue un golpe
Mientras que por su parte el exgobernante izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva estimó que se trató de un «golpe de Estado», que el viernes salió de la cárcel, donde pagaba una condena de más de ocho años de prisión por corrupción; gracias a un fallo de la Corte Suprema de justicia. Cabe destacar que el exmandaratio Brasileño fue un cercano aliado de Morales.
Añadiendo Lula que «Es lamentable que América Latina tenga una élite económica que no sabe convivir con la democracia y la inclusión social de los más pobres».
PANORAMA

