La crisis en el suministro de agua potable en la Costa Oriental del Lago (COL) continúa agudizándose, según advirtió el Ing. Luis Covis, integrante de la Asociación de Profesionales y Técnicos de la COL, tras realizar una inspección de campo en las instalaciones del sistema de potabilización y en el Área de Reserva Administrativa Burro Negro.

Covis catalogó la situación actual como «bastante preocupante», señalando que las constantes fallas y suspensiones del fluido eléctrico administrado por Corpoelec paralizan por completo los sistemas de bombeo en la zona.
Retrasos de hasta 12 horas
El profesional universitario resaltó que la restitución del servicio no es inmediata tras la llegada de la electricidad. «Cada suspensión del servicio eléctrico representa un retraso de aproximadamente 8 a 12 horas para volver a poner en funcionamiento el sistema». Este margen de tiempo es indispensable para reorientar los motores, presurizar y llenar las tuberías antes de reabrir la red de distribución hacia los diferentes municipios.
Ante esta evidente problema operativo, el gremio profesional exige a las autoridades respuestas claras sobre las contingencias.
Covis destacó que, hasta la fecha, la única explicación técnica formal y acorde con la realidad ha sido presentada por el Colegio de Ingenieros de Venezuela, a través del ingeniero Renzo Betancourt, sin obtener réplica por parte de los organismos gubernamentales o representantes del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Falta de seguridad y problemas ambientales
Además de las fallas de energía, la inspección evidenció serias deficiencias en el resguardo y mantenimiento de la infraestructura hídrica:
El vocero denunció la falta de vigilancia estricta en el área de reserva, señalando un libre tránsito no autorizado de personas por zonas críticas para la salud pública.
A este problema se suma un alto nivel de acumulación de sedimentos que impacta directamente en el proceso de potabilización.
Ante este panorama, la Asociación de Profesionales y Técnicos hace un llamado urgente al Gobierno nacional y regional para que establezcan un plan de resguardo efectivo, se publiquen cronogramas transparentes de distribución y se ejecuten las inversiones necesarias para garantizar agua de calidad a la población de la Costa Oriental del Lago.

