Un nuevo caso de violencia sacudió la noche del lunes 30 de junio a la ciudad de Bucaramanga, tras el asesinato a tiros de Jonathan Esequiel Pérez Itriago, un ciudadano venezolano de 30 años de edad.
El crimen ocurrió en el barrio Nápoles, ubicado al norte de la capital santandereana, específicamente en el sector conocido como La Curtiembre.
La víctima recibió una llamada antes del ataque
Según el reporte de las autoridades, el homicidio en Bucaramanga se produjo aproximadamente a las 9:50 p.m., cuando Pérez Itriago se encontraba en la vía pública compartiendo con un grupo de conocidos. Testigos indicaron que, en medio de la reunión, el joven recibió una llamada telefónica que lo hizo separarse del grupo por unos minutos.
Poco después, fue encontrado tendido en el suelo, con sangre en la boca y signos visibles de haber sido atacado con arma de fuego. Los primeros auxilios no llegaron a tiempo para salvarle la vida.
Su hermano intentó socorrerlo, pero llegó sin vida al hospital
El hermano de la víctima, también de nacionalidad venezolana, relató que una mujer desconocida lo abordó para informarle que una persona había resultado herida en la calle. Al acudir al sitio señalado, confirmó con horror que se trataba de su propio hermano.
Desesperado, lo subió a un mototaxi para llevarlo de inmediato al Hospital Universitario de Santander, donde lamentablemente los médicos confirmaron su fallecimiento minutos después del ingreso.
Recibió dos disparos: testigos no vieron ni escucharon a los agresores
El cuerpo de Jonathan Esequiel Pérez presentaba dos impactos de bala. Aunque se encontraba en un sector donde había otras personas momentos antes del ataque, testigos aseguran que no escucharon los disparos ni lograron identificar a los agresores, ya que el crimen se perpetró en una zona solitaria.
Las autoridades investigan si la llamada que recibió la víctima antes de alejarse fue utilizada como señuelo para cometer el homicidio.
Homicidio en Bucaramanga: violencia que no da tregua
Este nuevo caso de homicidio en Bucaramanga se suma a una creciente lista de hechos violentos registrados en distintos sectores de la ciudad, varios de ellos vinculados a disputas entre bandas criminales o ajustes de cuentas.
Aunque aún no se ha confirmado el móvil del crimen, las autoridades manejan varias hipótesis, incluyendo un posible homicidio selectivo. La Policía Metropolitana de Bucaramanga inició las labores investigativas con el apoyo de la Fiscalía, revisando cámaras de seguridad de la zona y entrevistando a los testigos presentes.
Comunidad migrante venezolana, vulnerable ante la violencia
El asesinato de Jonathan Esequiel Pérez Itriago vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la comunidad migrante venezolana en Colombia, especialmente en sectores populares donde la seguridad pública es deficiente. Muchos de estos ciudadanos enfrentan condiciones precarias de vida, empleo informal y, en varios casos, quedan expuestos a entornos de riesgo.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han reiterado la necesidad de reforzar las medidas de protección e integración para los migrantes, así como de garantizar el acceso efectivo a la justicia en casos de violencia o discriminación.
Autoridades hacen llamado a la colaboración ciudadana
La Policía de Bucaramanga solicitó la colaboración de la ciudadanía para aportar información que pueda conducir a la identificación de los responsables. Cualquier persona que haya presenciado movimientos sospechosos en el sector de La Curtiembre entre las 9:30 y 10:00 p.m. del lunes puede comunicarse de forma anónima a la línea 123 o al CAI más cercano.

