Una venezolana, Franyel, de 35 años, fue asesinada presuntamente por su pareja en San Pedro Alcántara, Marbella. El sospechoso, de 59 años, confesó el crimen y permanece en prisión provisional. Una organización trans reclama que el caso sea investigado y reconocido institucionalmente como violencia machista.
Franyel, una mujer trans venezolana de 35 años, fue asesinada a puñaladas el pasado domingo 9 de agosto presuntamente por su pareja, un hombre de 59 años, en San Pedro Alcántara, Marbella, en la provincia española de Málaga.
El presunto agresor, quien habría confesado el crimen, fue detenido por agentes de la Policía Nacional y posteriormente ingresó en prisión provisional, mientras avanza la investigación judicial.
El asesinato generó además un reclamo de la Asociación Trans de Andalucía-Sylvia Rivera (ATA), que este miércoles 12 de agosto pidió a las autoridades españolas que el caso sea reconocido y tratado institucionalmente como un crimen de violencia machista.
Reclaman reconocer a Franyel como mujer
La presidenta de ATA, Mar Cambrollé, sostuvo que Franyel fue víctima de una cadena de violencias que, a su juicio, no debe continuar después de su muerte.
La organización solicitó a los ministerios españoles de Igualdad y Justicia, así como a las autoridades judiciales competentes, que el asesinato sea abordado dentro del marco de la violencia machista.
Cambrollé cuestionó además las dificultades que, según ATA, enfrentaron durante años las personas trans migrantes para adecuar el sexo registrado en su documentación oficial.
“Ahora no puede volver a ser víctima de unas instituciones que, precisamente por haberle impedido realizar ese cambio, se nieguen a reconocerla como mujer y a tratar su asesinato como violencia machista”, afirmó.
ATA alerta sobre la situación de las mujeres trans migrantes
La organización reclamó el establecimiento de criterios que garanticen que ninguna mujer trans migrante quede fuera de los mecanismos de protección frente a la violencia de género por una cuestión meramente registral.
Para ATA, resulta especialmente preocupante que una eventual discordancia entre la identidad de la víctima y sus documentos oficiales pueda terminar afectando el reconocimiento de su condición de mujer y la forma en que se aborda judicial e institucionalmente su asesinato.
“Franyel era una mujer, vivía como una mujer y ha sido asesinada como una mujer”, manifestó Cambrollé.
La dirigente agregó que una igualdad efectiva no puede construirse sobre la exclusión o el olvido de ninguna mujer.
Mientras continúa el proceso judicial contra el presunto agresor, el caso de Franyel ha abierto nuevamente el debate en España sobre la protección de las mujeres trans migrantes víctimas de violencia y el reconocimiento institucional de estos crímenes.

