Alirio Figueroa: «La migración venezolana»

Conviene precisar los conceptos de migración y emigración.

La migración es el desplazamiento de una población que se produce desde un lugar de origen a otro destino y lleva consigo un cambio de la residencia habitual; mientras que la emigración consiste en dejar el país o lugar de origen para establecerse en otro país o región, especialmente por causas económicas o sociales; forma parte del concepto más amplio de las migraciones de población, las cuales abarcan tanto la emigración (salida de personas de un país o región para establecerse en otras partes) como la inmigración (personas llegadas de otras partes). 

Podría decirse que la emigración termina donde comienza la inmigración. Muchos años atrás, el venezolano no emigraba, porque la familia lograba creciente y continuamente mejores ingresos y veía el futuro con perspectiva de crecimiento, lo que había en todo caso, eran migraciones internas de los espacios rurales a la vida urbana con los propósitos de estudiar y conseguir mejores trabajos o montar una actividad económica independiente para lograr los bienes vitales para la vida familiar, siendo la prioridad principal, la vivienda. 

El venezolano migraba internamente y salía poco del país. Por el contrario nuestro país fue siendo conocido por su pujanza y modernización y se convirtió en receptor de muchos inmigrantes que venían de otros países. Desde mediados de los años 20, los principales indicadores económicos fueron de una constante mejoría: Crecimiento del producto, de los ingresos, de las exportaciones, del empleo, y del gasto social. 


En este orden de ideas, es de resaltar, que la riqueza súbita del primer “boom” petrolero de 1974, así como la del segundo en 1999, si bien dejaron algunas obras para la generación de riquezas (ampliación y nuevas empresas básicas) infraestructura y programas sociales, tampoco es menos cierto que la corrupción y una mala gestión gubernamental hizo perder parte importante de los ingresos que obtenía el país por la renta petrolera ya que no fueron bien administrados.

A partir de allí, se sembró la semilla de la impunidad con relación a la corrupción y un descontento empezó a crecer gradualmente y formar parte de los antecedentes de los procesos políticos y económicos que empezaron a desarrollarse a partir del golpe de estado ocurrido el 4 de febrero de 1992. 

El ciclo de riqueza petrolera súbita se repitió a partir del gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías, llegando el barril a tener un valor de más de 100$ como fue en el año 2008 y el año 2014; pero todos estos recursos con el transcurrir del tiempo y también por el mal manejo de los mismos genero una desmejora en la calidad de vida del venezolano y los jóvenes al no ver un futuro mejor, muchos de ellos decidieron emigrar hasta el punto que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) sostiene que actualmente han salido del país alrededor de 4.700.000 personas emigrando principalmente a Colombia, Perú, Ecuador, Argentina, Chile, EEUU y España. 

Queda en el país una población adulta que ha visto nuevamente el despilfarro y desperdicio de una nueva oportunidad mayor que aquellas denominadas la gran Venezuela, la Venezuela saudita.

Los hijos de hoy para poder vivir mejor que sus padres encaran sin dudas sacrificios y grandes tareas por resolver.

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