La construcción del Palacio Federal Legislativo fue decretada el 11 de octubre de 1872 por el general Antonio Guzmán Blanco, presidente de la República, cuyo afán civilizador afrancesado, y de allí que lo llamaran El Ilustre Americano, exigía una edificación que rindiera tributo a la Venezuela estable que el estaba forjando, y que a la vez acogiera con prestancia al primer Congreso surgido de la Revolución de abril de 1870.
Este palacio fue conocido originalmente como El Capitolio–sede principal del poder político venezolano y por largos años símbolo de la Democracia.
Se trata de una edificación muy representativa de la República.
Fue en sus primeros días sede del Poder Ejecutivo, después perteneció a la Corte Federal, más tarde al Congreso de la República y hoy alberga a la Asamblea Nacional. Fue obra de Luciano Urdaneta, hijo del prócer Rafael Urdaneta.
En sus 3 emblemáticos salones: El Elíptico,el del Tríptico y el de los Escudos, se establece un claro diálogo entre la arquitectura y el arte.
En ellos reposan innumerables tesoros como el Acta de Independencia del 5 de Julio de 1811 e invaluables pinturas de autores como Pedro Centeno Vallenilla, Tito Salas y Martin Tovar y Tovar que hoy son parte importante del acervo histórico Nacional.
Dr. Alirio Figueroa

