Con un emotivo reencuentro cargado de simbolismo, la Asociación de Comerciantes e Industriales de Lagunillas (ACIL) retomó su tradicional cena empresarial, marcando así su regreso tras 10 años de ausencia.
El evento, realizado el pasado 31 de octubre, se convirtió en una noche de celebración, reconocimiento y esperanza para el sector productivo de la Costa Oriental del Lago.
Más que una cena, la jornada fue una reafirmación del compromiso empresarial con el desarrollo regional.
Durante la velada, se rindió homenaje a dos referentes emblemáticos de la economía local: Don Silvestre Avendaño (Avenrut) y Don Carlos Cocconcelli, quienes recibieron la Orden Especial de ACIL en reconocimiento a su trayectoria, liderazgo y aporte al crecimiento de Lagunillas.
La actividad contó con la presencia de dirigentes del gremio empresarial de la región y el país, así como de autoridades municipales de Lagunillas.
Un homenaje a seis décadas de historia
Uno de los momentos más significativos de la noche fue el bautizo del libro conmemorativo que resume los 60 años de historia de ACIL, una obra que recoge el legado de trabajo y perseverancia de la institución.
El libro de los 60 años de ACIL es una joya para la Costa Oriental del Lago. Este libro garantiza que la historia de esfuerzo de los empresarios en Lagunillas nunca se pierda.

Un símbolo de unión y proyección
La organización del evento reflejó el esfuerzo conjunto de empresarios, industriales y comerciantes que apuestan por el renacer económico de Lagunillas.
“Nuestra Cena Empresarial ACIL fue un evento memorable donde celebramos orgullosamente seis décadas de crecimiento, innovación y compromiso. Desde nuestros inicios hasta hoy hemos forjado un legado de éxito gracias a un equipo excepcional y al apoyo de nuestros aliados. ¡Que vengan muchos años más!”, publicó la cuenta oficial de la institución en redes sociales.

La asistencia masiva de representantes del sector privado y autoridades locales reafirmó el deseo de fortalecer el tejido económico de la zona. Para Luigi Caprio, presidente de ACIL, el evento es un paso firme hacia la reconstrucción del dinamismo comercial que caracterizó a Lagunillas.
“Seguiremos haciendo todo lo posible para que ACIL vuelva a ser el centro de encuentro del empresariado lagunillense”, afirmó.
Renace el espíritu empresarial en Lagunillas
El regreso de la cena empresarial de Acil no solo marcó un reencuentro, sino también un renacer del optimismo. Tras años de desafíos económicos, la unión del sector productivo se percibe como una señal alentadora para el futuro.
Con la mirada puesta en la innovación, la sostenibilidad y la colaboración, ACIL busca liderar una nueva etapa de crecimiento regional, reforzando su papel como punto de encuentro estratégico para las empresas del occidente venezolano.







Fotos IG ACIL

