La avenida Florencio Jiménez, en Barquisimeto, se convirtió este miércoles 26 de noviembre en el escenario de un fatal accidente que dejó tres personas fallecidas y 18 heridos de gravedad.
En medio del dolor colectivo, el testimonio de Naudy Goyo, padre de una de las víctimas mortales, ha conmovido profundamente a la comunidad por su serenidad y fortaleza frente a la pérdida.
“Él era un gran hijo”: el dolor de un padre
Una de las víctimas fue Naudy Jesús Goyo, de 40 años, trabajador de PDVSA y padre de familia. Su vida quedó truncada tras el violento impacto ocurrido alrededor de la 1:20 p.m., cuando una gandola con presuntas fallas en los frenos embistió una buseta y un vehículo particular a la altura de El Tostado.
Con voz pausada y cargada de dolor, su padre lo recordó así:
“Él era un gran hijo. Él tenía un hijo que ya está por graduarse en la escuela de Fe y Alegría”.
Goyo destacó que su hijo era un hombre trabajador, dedicado y querido por su familia.
La familia espera respuestas oficiales
El padre explicó que PDVSA está gestionando los trámites correspondientes para formalizar el proceso legal y funerario:
“Estamos esperando que entreguen los papeles para ir al registro y nos den el acta de defunción para llevarlo”.
Mientras avanza la documentación, la familia se mantiene unida en medio de la incertidumbre y el duelo.
Una reflexión que conmueve
Aun devastado por la pérdida, el señor Goyo cerró su testimonio con un mensaje de profunda resignación:
“No le podemos echar la culpa a nadie, eso no me va a revivir a mi hijo”.
Sus palabras, cargadas de humanidad, han resonado entre quienes siguen de cerca este trágico caso que ha marcado a toda la región.

