En Ica, Perú, una venezolana, conocida como La Grilla, fue condenada a 32 años de cárcel, tras ser hallada culpable por trata de menores de edad.
El fiscal provincial Percy Samir Palomino Cruz, del Primer Despacho de la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada Contra la Criminalidad Organizada de Ica y Cañete, logró una sentencia condenatoria de 32 años de prisión para Greismar Yulexi Arza Sumosa, conocida como «La Grilla».
La ciudadana venezolana fue hallada culpable de trata de personas agravada y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes, en perjuicio de seis menores de edad y cuatro jóvenes, todas de nacionalidad venezolana.
Greismar Yulexi Arza Sumosa fue declarada culpable por delitos de trata de personas, y se estima que estaba bajo dominio del Tren de Aragua.
Además de la pena privativa de libertad, deberá pagar una reparación civil de 40,000 soles.
Los hechos que llevaron a esta sentencia se remontan a 2022, cuando «La Grilla» fue detenida tras un operativo del Área de Investigación Contra la Trata de Personas de Ica – DIVINCRI – PNP. Durante la intervención, se encontraron quince personas de nacionalidad venezolana, incluidas seis menores, retenidas en condiciones deplorables en una vivienda del sector de Manzanilla en Ica.
Las víctimas habían sido engañadas con promesas de trabajo desde Venezuela y trasladadas por Colombia y Ecuador hasta Perú, bajo la supervisión de individuos conocidos como «asesores».
En el 2022 dictaron 12 meses de prisión preventiva a «La Grilla», mujer acusada de trata de venezolanas.
Una vez en Ica, las víctimas eran retenidas por «La Grilla» y obligadas a trabajar en prostíbulos y en las calles hasta altas horas de la noche.
Bajo la amenaza constante de un individuo apodado «Papá», quien vigilaba para evitar que escaparan, las jóvenes eran coaccionadas con amenazas de violencia contra ellas y sus familias. Todo el dinero generado por la explotación sexual era recaudado por «La Grilla».
«Los hechos que motivaron la sentencia condenatoria radican en que las agraviadas fueron captadas desde Venezuela y trasladadas a Perú con engaños de ofrecimiento de falsos puestos de trabajo, pasando por vía terrestre por Colombia y Ecuador por intermedio de personas llamadas “asesores” responsables de cuidarlas y monitorearlas en cada país, hasta que lleguen al Perú para luego ser trasladadas hasta Ica, según una de las agraviadas pertenecerían a la banda del “Tren de Aragua”, a quienes pagaban semanalmente S/. 300 soles y una “multa” de S/15,000 soles por el transporte, hospedaje y alimentación», informó el Ministerio Público.

