Un grupo de 18 ciudadanos colombianos privados de libertad en el centro penitenciario Rodeo I, ubicado en Venezuela, confirmó que continúan en huelga de hambre como forma de protesta por sus condiciones de reclusión y lo que consideran detenciones arbitrarias dentro del penal.
La situación fue dada a conocer por la organización de derechos humanos Un Mundo Sin Mordaza, que alertó sobre la vulnerabilidad de los extranjeros detenidos en el sistema penitenciario venezolano y su decisión de alzar su voz para visibilizar su situación ante la comunidad internacional.
Protesta dentro del penal y gritos de reclamo
A través de su cuenta en X, la ONG reportó que los reclusos incluso entonaron el himno nacional de Colombia desde el interior del centro, con el objetivo de llamar la atención sobre su situación. Los gritos de protesta se dejaron escuchar fuera del recinto, acompañados de consignas como: “Estamos secuestrados”, “Liberen a los enfermos”, “Liberen a los extranjeros” y “Somos torturados”, en alusión a las condiciones de reclusión que enfrentan.
Denuncias de condiciones inadecuadas
Los ciudadanos colombianos aseguraron que permanecen en condiciones que calificaron como inadecuadas, y denunciaron que conviven con internos que ya habrían cumplido sus condenas, así como con personas con discapacidad intelectual trasladadas desde otros centros penitenciarios. También afirmaron que entre la población carcelaria hay detenidos por motivos políticos.
La organización de derechos humanos señaló que esta situación refleja la fragilidad de la población extranjera dentro del sistema penitenciario venezolano, especialmente en el contexto de la reciente Ley de Amnistía, de la cual varios grupos de detenidos —incluidos algunos extranjeros— quedaron excluidos, sin perspectivas claras de revisión de sus casos.
Contexto de huelgas y amnistía
La protesta ocurre en medio de otras huelgas de hambre en el Rodeo I por parte de reclusos que exigen su inclusión en la aplicación de la Ley de Amnistía aprobada en Venezuela. Según informes, cientos de internos han iniciado paros de hambre para demandar su libertad y denunciar condiciones adversas en la cárcel, en medio de un debate amplio sobre el alcance de la nueva normativa de excarcelación.
Organizaciones de derechos humanos han hecho llamados a la comunidad internacional y a organismos como la Cruz Roja y la ONU para que verifiquen las condiciones dentro de los recintos penitenciarios y garanticen el respeto a los derechos humanos de todos los detenidos.

