Los habitantes de la zona rural de la parroquia Arístides Calvani del municipio Cabimas, reclaman mayor atención oficial por parte de las autoridades locales, regionales y del gobierno Nacional.
Este sector del municipio, se caracteriza por sus bondades naturales, como son sus tierras ricas para la actividad agrícola, pecuaria, avícola y ganadera, sin embargo estas características no son el atractivo para que los gobiernos municipal, regional y nacional saquen provecho de ello y beneficien a su población.
Los habitante están casados de ser marginados y olvidados y sólo ser utilizados como títeres durante las campañas electorales, donde sí se recuerdan el camino para llegar a esta zona de Cabimas.
Margelis Rondón, dirigente vecinal del sector Palito Blanco manifestó, que el sector donde ella reside como el resto de la zona rural de la parroquia Arístides Calvani está en total estado de abandono, aquí lo que abunda es el hambre y la miseria, las familias padecen por el deterioro de sus instalaciones educativas, deportivas, de la vialidad, de la ausencia de verdaderos y eficientes servicios públicos.
Resaltó, que en materia educativa, hay una gran deserción tanto de docentes como de alumnos, la infraestructura de los planteles carece de todo, inmobiliario, iluminación, pupitres, salas sanitarias acordes a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes como del personal docente y obrero.
Ante la escases de gas por tubería y la imposibilidad de adquirir las bombonas por el alto precio en el cual se cotizan actualmente, está obligado al personal del comedor escolar a realizar los alimentos en leña, “se está en un proceso de retroceso y no de evolución”.
La zona presenta graves problemas de desabastecimiento de alimentos, como consecuencia del déficit de transporte y ahora con la gasolina, todo se hace más difícil y cuesta más caro, por lo que deben acudir hasta el centro de la ciudad, si logran conseguir transporte público, porque el existente casi no circula por los problemas de los cauchos, baterías y repuestos, según lo manifestado por Omaira Reyes.
En lo que se refiere a la atención inmediata en salud, el caos es más que evidente, los ambulatorios carecen de todo , a la hora de una emergencia el paciente puede morir ante la falta de medicamentos e insumos, no hay ambulancia para el traslado de enfermos y con el transporte público no se cuenta, resaltan los vecinos.
Las comunidades de la zona rural siguen esperando respuestas a los planteamientos realizados al alcalde de Cabimas, Pedro Duarte, durante el gobierno de calle realizado en la zona duarte el 2018, donde la demagogia reinó, pero no se ven las soluciones.
La parroquia Arístides Calvani es clave para el desarrollo municipal, hay muchos proyectos agrícolas, avícola y ganadero para beneficiar a toda Cabimas, solo se requiere de la buena voluntad de las autoridades de turno, para el despeje definitivo del sector rural, donde el abigeato se ha convertido también en una preocupación para los productores del campo, quienes reclaman mayor presencia policial y ejecución de obras para mejorar la vialidad agrícola.

