Edinson Ferrer, dirigente de Primero Justicia, advirtió que la inflación y la pérdida del poder adquisitivo obligan a las familias a reutilizar uniformes y comprar los útiles escolares por partes para afrontar el inicio del período 2026-2027.
El regreso a clases se ha convertido en una nueva prueba para el presupuesto de las familias venezolanas. Según una estimación presentada por Edinson Ferrer, vicepresidente nacional de Organización de Primero Justicia (PJ), preparar a un estudiante para el período escolar 2026-2027 puede requerir entre 150 y 300 dólares, considerando uniformes y la lista básica de útiles.
Ferrer realizó un recorrido por varias ferias escolares del área metropolitana de Caracas, donde aseguró haber constatado el impacto de los precios sobre los padres y representantes que buscan completar las compras antes del inicio de las actividades académicas.
El dirigente opositor sostuvo que el incremento de los precios ha reducido considerablemente la capacidad de compra de los hogares y afirmó que algunos productos escolares pueden costar hasta siete veces más que un año atrás.
“Un producto escolar puede costar hoy hasta siete veces más que el año pasado. Padres y madres deben hacer malabares para comparar precios”, señaló Ferrer.
De acuerdo con sus declaraciones, solamente la adquisición de dos uniformes y un par de zapatos económicos puede superar los 70 u 80 dólares, sin incluir textos escolares ni morral.
Comprar por partes y reutilizar uniformes
Ante el elevado costo de la temporada escolar, las familias han recurrido a distintas estrategias para reducir el impacto sobre sus ingresos.
Durante el recorrido, representantes consultados por el dirigente de PJ señalaron que una de las alternativas más frecuentes consiste en reutilizar y adaptar los uniformes de hermanos mayores, especialmente en hogares con varios estudiantes.
Otra estrategia consiste en distribuir las compras durante varios meses. Algunos padres comenzaron a adquirir desde principios de año productos como cuadernos, lápices, carpetas, hojas y creyones, con el objetivo de concentrar durante agosto y septiembre los gastos más elevados, como uniformes, zapatos y textos.
Ferrer consideró que la presión económica es todavía mayor para las familias con niños en educación inicial, debido a la cantidad de materiales didácticos solicitados por los centros educativos.
También mencionó a los estudiantes de los últimos años de bachillerato, quienes deben afrontar gastos adicionales relacionados con el uniforme de instrucción premilitar, que, según sus estimaciones, puede representar entre 11 y 25 dólares.
La crisis no termina en la lista escolar
Para el dirigente opositor, el costo de la lista escolar constituye apenas una parte de las dificultades que enfrenta el sistema educativo venezolano.
Ferrer señaló que numerosos planteles mantienen problemas de infraestructura y recordó que algunos centros educativos resultaron afectados por el reciente doblete sísmico registrado en el país.
A esto añadió el déficit de docentes y las dificultades salariales que atraviesan los trabajadores del sector educativo.
“¿Cuánto gana un maestro en Venezuela? Los educadores también son padres que deben alimentar a sus familias y hoy se ven obligados a buscar oficios alternativos porque sus salarios son de hambre”, afirmó.
El dirigente de Primero Justicia pidió un cambio en las políticas económicas e institucionales que permita mejorar las remuneraciones de los trabajadores, recuperar las condiciones de los planteles y garantizar una educación de calidad.
Las cifras detrás del regreso a clases
El panorama económico presentado por Ferrer incluye varios indicadores que permiten dimensionar la presión sobre los hogares venezolanos.
El salario mínimo permanece en 130 bolívares, monto establecido en marzo de 2022. Paralelamente, según las cifras suministradas en la denuncia, el llamado salario mínimo integral se ubica en el equivalente a 240 dólares desde abril de 2026, calculado a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela.
La Canasta Alimentaria Familiar correspondiente a agosto de 2026, de acuerdo con Cendas-FVM, alcanzó los 727,89 dólares, mientras que la Canasta Básica Integral calculada por Cedice Libertad llegó a 940,01 dólares.
En materia de transporte, el pasaje urbano fue fijado en 200 bolívares desde el 1 de septiembre.
Por su parte, la cifra de inflación acumulada hasta agosto de 2026 atribuida al BCV se ubica en 200,1 %, mientras que la variación anualizada alcanzaría 534,2 %.
Con este escenario, el regreso a las aulas no solo representa para muchas familias la compra de cuadernos, uniformes y zapatos, sino la necesidad de reorganizar durante meses un presupuesto que también debe cubrir alimentación, transporte, servicios y otros gastos esenciales.

