Una tradición centenaria es la procesión de la Virgen del Rosario por las calles del casco central de Cabimas; este lunes 07 de octubre de 2024 la herencia de fe se ha cumplido en respuesta a la veneración y el amor hacia la Santa Patrona de esta ciudad zuliana.
Cumplida la misa solemne, y la escucharse las campanas, en medio de fuegos artificiales y al ritmo de la banda show de Nuestra Señora del Rosario, la Patrona de Cabimas salió en los hombros de sus fieles servidores.
El presbítero Jorge Pérez Tobila encabezó los actos eclesiásticos, mientras que las autoridades civiles fueron lideradas por el alcalde de Cabimas, Nabil Maalouf, quien acompañó la procesión.
Nuevamente, los diversos cuerpos policiales hicieron presencia, para asegurar el orden; mientras que funcionarios del Cuerpo de Bomberos estaban prestos ante cualquier asistencia prehospitalaria.
Las familias del casco central de Cabimas, en su mayoría, son fieles devotos de la Virgen del Rosario, estas calles, de las primeras en esta ciudad zuliana, han visto recorrer la imagen durante décadas.
En las primeras imágenes de la Cabimas de los tiempos de El Barroso, ya estaba el pequeño templo en lo que es hoy, el casco central, señal de la devoción de los habitantes de esta comunidad.
Los Servidores de María, desde muy pequeños conservan una tradición, otros, ya con la vejez encima, siguen fervorosos la promesa sagrada asistiendo en todas las labores necesarias durante esta fecha y las diversas celebraciones.
Cada 07 de octubre es una fecha amplia y concentrada en elevar la fe y el compromiso con Dios.
La jornada comenzó con las acostumbradas “mañanitas”, al ritmo de gaita y la euforia del pueblo que esperaba con ansias la llegada de la fecha; seguidamente, en horas de la mañana se realizó la santa misa, para que luego, el Obispo de la Diócesis de Cabimas, Monseñor Ángel Francisco Caraballo, encabezara los actos de la Solemne Misa Pontifical.
Renovando la fe
Los preparativos son eminentes, con muchos hogares adornados con globos azules, velas, fotografía de las Virgen del Rosario, pero, sobre todo, corazones cargados de mucha fe.
La familia Climastone Perozo es uno de esos casos, todos, bajo la tradición de Yolanda Perozo, han persistido en la tradición cada año; en su vivienda, ubicada en la calle Rosario, siempre hay una señal de ofrenda para la Nuestra Señora del Rosario.
“Creo que la pandemia hizo recordarnos que debemos buscar más de Dios, tener una fe sólida que nos permita seguir adelante”, estima Leonel Climastone.
“Tengo 74 años, y desde que éramos niños, mamá nos llevó a la iglesia, y hemos persistido en la devoción a la Virgen del Rosario”, dijo otra de las hermanas Climastone.
Esta familia, como muchas otras, piden a la Virgencita por el retorno de los familiares que han tenido que emigrar.
Por su parte, Eglé del Rosario Díaz de Gañango, dice tener muchas cosas por las cuales agradecer a la Virgen del Rosario.
“Ella, la Virgen, ha intercedido por nosotros ante Dios. Muchos milagros nos ha concedido Nuestra Señora del Rosario; y este año pedimos por la prosperidad y salud del pueblo, de nuestra comunidad”, dijo la fiel devota.
Las actividades seguirán alrededor de la celebración en honor a la Virgen del Rosario, hasta la denominada subida, y esperar un año más, el retorno de esta celebración centenaria.





