El Gobierno de Venezuela manifestó este viernes su «rechazo categórico» a la reciente designación impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sus familiares y otros funcionarios de su administración.
En un comunicado emitido por la Cancillería venezolana, Caracas calificó las medidas de Washington como «ilegales, ilegítimas y violatorias del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.»
El texto oficial subraya que las acciones estadounidenses son «mecanismos de agresión y presión política prohibidos por el sistema multilateral,» y que han sido condenados por organismos internacionales como la Asamblea General de la ONU y el Consejo de Derechos Humanos, por atentar contra la soberanía y los derechos de los pueblos.
Venezuela hizo hincapié en que el presidente Petro es el «único mandatario colombiano que ha enfrentado de forma directa al narcotráfico» y a las redes vinculadas con mafias políticas, incluyendo estructuras con conexiones en «centros de poder en Estados Unidos.»
La Cancillería venezolana denunció que estas acciones buscan «criminalizar al Presidente Gustavo Petro» y «promover la desestabilización interna en Colombia» como parte de una estrategia de injerencia que busca someter políticamente a los Estados independientes de la región.
Finalmente, el Gobierno hizo un llamado a los gobiernos y pueblos de América Latina y el Caribe a unirse para «defender la soberanía y la dignidad» de la región frente a toda forma de injerencia externa.

